Más allá de los vaivenes financieros, hay datos oficiales de la economía real que muestran menos consumo, más desocupación, pérdida del poder adquisitivo y malas expectativas.

El dólar puede subir un 5% en 2 horas y luego bajar 3% en las 4 horas siguientes, el riesgo país sube a más de 1000 y luego baja 80 puntos básicos, en apenas horas. Esto pasó ayer. El sistema financiero, el mercado. El mercado cuya mercadería es el dinero.

El mercado de la esquina, los supermercados, los mayoristas y hasta los shoppings, no viven esta volatilidad. Sufren caídas constantes, perdurables.

Datos del Indec:

Los supermercados perdieron ventas equivalentes al 12,1% en febrero, los mayoristas 12,5% y los shoppings 17,6%. Desde el punto de vista de los compradores, esos porcentajes son menos consumo.

El Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación publicó datos sobre el trabajo. Miremos algunos datos:

Asalariados de empleadores privados y registrados, es decir trabajadores en blanco del sector privado: 159.400 menos, es decir 159.400 despidos.

La pérdida del poder salarial de estos trabajadores viene en caída desde enero del 2018. En febrero estos asalariados pudieron comprar un 8,8% menos.

¿Qué esperan los empresarios, los dadores de trabajo?

El 7,7% de las empresas piensan despedir a trabajadores en los próximos tres meses. Las bajas expectativas se dan en todos los dadores de empleo, no importa su tamaño, ni su localización.

Mientras tanto las líneas de pobreza e indigencia, Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) siguen subiendo por encima de la inflación.

Los juegos de los mercados financieros y la inactividad del Gobierno nacional nos están empobreciendo.