Integrantes del Ministerio de Producción recorrieron cuatro campos en cercanías de La Carolina para hablar con los productores y comprobar que los ejemplares tuvieran buenas condiciones para desarrollarse y ayudar a mejorar los índices de preñez.

El equipo del ministerio visitó a cuatro productores que habían recibido toros del programa.

El Plan Toros no se limita a los raspajes para la detección de enfermedades venéreas y la reposición del animal que da positivo en los análisis que hace el Laboratorio del Campo. Hay un tercer paso, tan importante como los dos primeros: el seguimiento de esos toros entregados por parte de los veterinarios del Ministerio de Producción.

“Para nosotros es fundamental visitar los campos donde fueron entregados los animales, comprobar en qué condiciones llegaron, si tienen forraje para alimentarse. Y también charlar con los productores, preguntarles cómo están con la nueva adquisición y contestar todas sus dudas, porque se trata de toros de gran genética, que tienen que adaptarse a un ambiente distinto al que se criaron”, comentó Martín Rodríguez, jefe del Programa Producción Agropecuaria, quien participó de una gira por el Departamento Pringles junto con su equipo de trabajo.

El equipo del Ministerio visitó a cuatro productores que habían recibido toros del Programa que busca erradicar las enfermedades venéreas en los rodeos de San Luis. Primero pasaron por el campo de Ceferino Rivero, en el paraje Cerros Largos, donde el joven criador disfruta de un Aberdeen Angus colorado que llegó procedente de la firma Tigonbú. “Estoy muy conforme con el Plan Toros, y eso que yo al principio me negaba, pensé que no me iban a cumplir con los tiempos, que se iban a llevar mi reproductor enfermo y que iban a tardar mucho en reponerlo. Pero fue todo muy rápido y ahora voy a mejorar mi rodeo”, comentó Rivero, quien es encargado en unas 300 hectáreas serranas y a su vez cría unas 50 cabezas propias.

De allí, los veterinarios del Programa Producción Agropecuaria fueron a Piedra Bola, donde esperaba Rufino Romero, quien también recibió un Angus del mismo establecimiento, ubicado en Buena Esperanza. “Elegí un Angus porque tiene una mejor parición, ya que es más chico que el Hereford. Es un gran animal”, elogió Romero, acompañado por su hija Carolina. Sabe que el invierno es duro a 1.200 metros de altura, por eso planea alimentarlo con pasto o maíz.

La tercera visita fue al establecimiento de Jorge Pérez, en Pampa de la Invernada, en medio del camino que comunica a La Carolina con San Francisco. Allí los recibió el encargado, Raimundo Muñoz, quien mostró a un enorme toro Hereford que buscaba pasar desapercibido entre las piedras. “Nos sacamos la lotería con el toro enfermo, porque éste es mucho mejor”, aseguró. Ahora espera que rinda frutos con las vaquillonas, que serán servidas a campo.

También en Pampa de la Invernada vive Rubén Guzmán, quien cuida de un flamante Hereford del Plan Toros, y también del de un vecino que aún no lo llevó a su campo. “Uno escucha todo tipo de comentarios, pero puedo dar fe de la calidad del animal y de la buena atención del Ministerio de Producción. Con estos toros no hay forma de no mejorar los índices productivos”, dijo con una amplia sonrisa, la misma que dibuja el Plan Toros en cada productor que acepta abrir sus tranqueras para mejorar su sanidad.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Producción.