El INDEC informó que la inflación en los últimos 12 meses fue de 51,3%, y que el precio de alimentos y bebidas fue superior: 58,3%. Los más humildes la sufren más.

De 3,8% fue la suba de precios en febrero; sumada a la de enero acumula en el primer bimestre del año un 6,8%. Compare como se compare, está en franco aumento. Enero 2018 fue de 1,8 y enero de 2019, 2,9. Febrero de 2018, 2,4%, y febrero de 2019, 3,8. Primer bimestre 2018, 4,2, y ahora 6,8. Interanual en febrero de 2018, 25,4%, la misma en 2019, 51,3%. Desenfrenada.

Los alimentos, que implican en promedio alrededor de un tercio de los gastos de los hogares y que en las familias más humildes o de menores ingresos, ese porcentual se eleva, crecieron más que el promedio general de aumentos. En lo que va del año subieron 9,3%; sí, sólo en dos meses. En los últimos 12 meses, el incremento de sus precios fue de 58,3%. El cuadril y la nalga encabezaron los aumentos de las carnes en febrero, que tuvieron un piso de 11,4% y un techo de 15,6% en sus aumentos. Cada vez más costoso llevar alimentos a la boca. La inflación, desbocada.

Algunos economistas entienden que se entra en hiperinflación cuando en 12 meses se llega al 50%. La inflación promedio mundial es de 3 ó 4% al año. En el último año Argentina tuvo la inflación que al mundo le lleva una década. Para tomar dimensión histórica de este dato veamos el siguiente gráfico realizado por Martín Barrionuevo, economista correntino.

Ni en febrero de 1992, ni durante la gran crisis de 2001, ni cuando el dólar cuadruplicó su valor al salir de la convertibilidad, ni cuando el sistema financiero mundial tembló con la crisis de Lehman Brothers, Argentina tuvo la inflación que padecemos hoy.

Lo peor. No hay plan económico que busque reactivar la industria ni estimular el consumo. Las palabras de Sandleris, presidente del BCRA, apenas conocidos estos datos, muestran que lo único que interesa es contener el dólar, que como he dicho es más un plan electoral que económico.

En la misma dirección, desde el Ministerio de Hacienda se nos informa que pactó con el FMI que los casi 10.000 millones de dólares que enviará el organismo internacional, y que deberá pagar la próxima gestión presidencial, se usarán para vender, desde abril, 60 millones diarios.

No puedo sino hacerme eco de las palabras de aquel trabajador de la construcción: HAGAN ALGO.