El gobierno del presidente Macri quitó la devolución del 15 % del IVA a la compra con tarjetas de débito, a jubilados y pensionados, AUH, estudiantes becarios y empleadas domésticas.

 

Cuando Cavallo era ministro de economía del presidente De La Rúa dispuso la devolución del 5 % del IVA para aquellas compras que se realizaran por medio de tarjetas de débito. La finalidad era formalizar la economía y atacar las compras en “negro”. Estaba destinado a todos y no tenía límite en el monto. Luego se redujo a compras por un valor que no superara los $1.000. En 2.016 este beneficio se reservó a jubilados y pensionados, Asignación Universal por Hijo, a estudiantes becarios y empleadas domésticas. Aumentando el porcentual al 15 %, pero con un tope de reintegro de $300 al mes, que iba a actualizarse y que nunca se modificó.

En ese año, 2.016, el presupuesto previó un monto de $25 mil millones, pero ejecutó, pagó efectivamente, sólo el 3 %, un poco menos de 797 millones. Al año siguiente, la previsión presupuestaria bajó un 31 por ciento, a 17 mil millones y ejecutó un 11 %. En 2018, se presupuestó menos del 81 por ciento de los 25 originarios y se devolvieron 2.115 millones en concepto de reintegro del IVA.

El BCRA acaba de licitar $190 mil millones en LeLiq con un interés anual del 44 %, lo que implica el pago de 749,5 millones diario.

Con 3 días de pago de intereses, sólo de las LeLiq, se podría seguir con el beneficio a nuestros mayores, a nuestras madres menos pudientes, a nuestros jóvenes estudiantes, a las mujeres que trabajan en casas de familia. Sólo con 3 días, todo un año.

No tengo respuesta a la pregunta: ¿Por qué lo hacen?