Permanecen en cuarentena en el Centro de Conservación de Vida Silvestre, en La Florida. La persona que podó los árboles con los nidos podría recibir una severa multa por daños ecológicos.

“La denuncia se tomó el lunes por la tarde. Consistía en un audio de un vecino y un video donde mostraba cómo habían quedado los pichones. En un domicilio de San Francisco se había talado un árbol y, por ende, habían caído los nidos y los pichones quedaron a la deriva o muertos”, explicó este miércoles, Carina del Valle Garro, jefa de la Policía Ambiental.

Luego de investigar el caso, los efectivos le labraron un acta al denunciado, conforme la Ley de Conservación de Fauna, Caza y Pesca, y dialogaron con los vecinos quienes habían protegido a algunas de estas aves.

“Generalmente el personal recorre los pueblos y se acerca a los domicilios donde concientizan a las personas de que no se pueden tener aves protegidas”, dijo Garro y señaló que “desde noviembre hemos recuperado más de 250 aves. En toda la provincia somos aproximadamente 70 efectivos; las bases de ubican en San Luis, Villa Mercedes, Concarán, Batavia y en el paraje La Legua”.

Las especies recuperadas hasta el momento han sido entregadas voluntariamente, ya que la División policial trabaja con personal de Medioambiente quien grafica el doble tormento que implica para un animal el mascotismo o cautiverio, por un lado, más la posterior rehabilitación de su musculatura, por otro lado. En caso contrario, las autoridades solicitan un allanamiento.

Reina mora, picahueso, cardenal amarillo, rey del bosque, catas y zorzales fueron las aves que más se han recibido pero también hay jilgueros, corbatitas, cabecitas negras, mistitos, chingolos, entre otras.

“En estos momentos las garzas están en el Centro de Conservación de Vida Silvestre en La Florida porque había algunas con alas quebradas y pichones que perdieron su hábitat”, explicó.

“Tenemos especies que están en peligro de extinción como el cardenal amarillo y el rey del bosque que solamente se pueden encontrar en las zonas más altas de la provincia”, señaló la jefa de la División que también se ocupa de fiscalizar los transportes de residuos sólidos urbanos.

La garza bruja, también conocida como “Zorro de Agua” por su grito áspero, habita en ecosistemas húmedos (ríos, lagunas o esteros, entre otros) y se alimenta de pequeños vertebrados e invertebrados.

Darío Szklarek, jefe del Programa Biodiversidad, explicó que a la Secretaría de Medio Ambiente llegó una denuncia que estaban talando un árbol, en el que identificaban un par de especies de garzas, y que se estaban cayendo entre 15 y 20 pichones. “Inmediatamente avisamos a la Policía Ambiental, quienes labraron un acta y constataron que los pichones se encontraban en el piso, algunos ya muertos y otros heridos, que fueron trasladados el martes a la reserva de La Florida, donde permanecerán bajo tratamiento adecuado  y viendo su potencial para liberarlos”, detalló.

De todos modos, el funcionario consideró que permanecerán en ese centro de recuperación por algunos meses hasta que puedan alimentarse por sí solos y se tenga la certeza de que no tienen una enfermedad transmisible a las especies nativas que están en estado silvestre.

“Esta intervención que hizo este hombre es pasible de sanción, contemplada en la Ley de Conservación de Fauna y en cuyo decreto reglamentario se establecen los montos, que serán definidos ni bien se termine con el expediente iniciado el mismo día en que hallamos los pichones”, adelantó Szklarek.

Nota y video: ANSL.

Fotos: ANSL y Gentileza Policía.