Los pequeños programadores visitaron el centro espacial, donde se desarrolló el programa Apolo que llevó el hombre a la Luna, y pudieron dialogar con un ex astronauta. También, disfrutaron de los simuladores y toda una muestra destinada a la historia de la exploración espacial.

Los ganadores visitaron el Centro Espacial “Kennedy”.

A la lejanía ya se perfilan los cohetes, están arribando al Centro Espacial “Kennedy” desde donde se concretó la llegada del hombre a la Luna y la emoción de los niños es palpable, se asombran por la magnitud del lugar y el despliegue de tecnología. “Mi futuro empleo, algún día voy a venir a programar acá”, sentencia Anastasia.

Apenas pasan la zona de ingreso, algo les llama la atención: hay gente que enchufa sus autos a un tomacorriente, un puñado de autos eléctricos Tesla se cargan en la zona de estacionamiento.

Siguen caminando hasta el ingreso, coronado por un gran cartel que indica “Explore”: detrás una muestra cronológica desde albores de la exploración espacial a las misiones actuales y en curso, cada una de ellas con su respectivo cohete, cápsula o misil. Tras recorrer esta zona, subirse a los módulos y tomarse fotografías, el contingente se dirige hacia la zona donde van a almorzar.

Allí, el ex astronauta John-David F. Bartoe, y actual gerente de Investigación de la Estación Espacial Internacional en el Centro Espacial Johnson, recibió a los pequeños programadores para dialogar con ellos durante el almuerzo. “Me dijeron que son unos programadores de Argentina que ganaron un gran concurso. Tenemos un montón de programas muy importantes hechos por programadores acá en la NASA”, expresó Bartoe.

 

Los pequeños programadores aprovecharon para preguntarle sobre distintos temas, desde cómo cuanto tiempo estuvo hasta cómo comían en el espacio.

Bartoe estuvo casi 8 días en el espacio en una misión en el trasbordador espacial Challenger, en 1985, pero les explicó que ahora los astronautas están 6 meses en las misiones que realizan en la Estación Espacial Internacional. Respecto a cómo comen, el ex astronauta explicó que ahora pueden comer con un tenedor, “porque la comida se queda pegada al plato. Pero hay algo que no podemos tener en la nave: galletitas”.

Bartoe explicó cómo se siente estar en el espacio: “Por dentro te sentís igual, pero lo más grande es que estás flotando. Todo el tiempo flotás. Todos deseamos poder volver. Es un honor conocerlos, felicitaciones nuevamente por ganar el concurso”, se despidió Bartoe.

Tras el almuerzo, los jóvenes continuaron recorriendo el Centro Espacial donde disfrutaron de simuladores, juegos interactivos, trajes espaciales, maquetas de cohetes y del Mars Rover, el vehículo de exploración que recoge muestras en Marte.

Una jornada llena de emoción, diversión y alegría para los miniprogramadores, que continúan disfrutando de su premio en Estados Unidos.

 

Nota, fotos y video: Prensa ULP.