En diciembre pasado, el Gobierno provincial lanzó el Plan Programadores 3.0, con el que más de 20 mil personas están aprendiendo a programar, distribuidas en tres niveles: para escuela primaria, secundaria y para mayores de 18 años.

Durante una entrevista con ANSL, la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, destacó que de este conjunto de personas, hay un grupo de 200 que han certificado el primer tramo y están recibiendo una formación especial, con profesores de la Universidad de La Punta, en un segundo tramo, para conseguir las habilidades necesarias que la industria está requiriendo.

“Una frase dice que la industria del software se comió a la industria de hardware, lo cual quiere decir que esta última es cada vez más barata, pero que cada vez se necesitan más personas para que puedan tomar los sensores y presentar información que nos sirva a los humanos y en el medio de esto hay un programador”, explicó la ministra.

Para el año 2020, indicó Bañuelos, Estados Unidos tendrá una demanda insatisfecha de un millón de programadores y la Comunidad Europea habla de 500 mil: “En San Luis, con una visión estratégica del gobernador, Alberto Rodríguez Saá, estamos preparándonos para esto, que requiere inversión de parte del Estado con una clara política, y vocación de quienes buscan formarse”.

Para la funcionaria, la sociedad sanluiseña tiene “un grado de madurez tecnológica absoluto e increíble y si uno lo compara con cualquier región del país, América Latina e incluso Estados Unidos, es asombrosa y una prueba de esto es la ULP Virtual”.

Recordó además que cuando en San Luis comenzaron a brindar wifi gratuito, liberando todos los puertos para que la gente usara de la red lo que quisiera, “nos decían que las personas al principio solo usaban Facebook; eso es así y es un proceso natural; hoy, esas mismas personas quieren tener formación universitaria y están comprendiendo que una salida laboral, que les permitirá trabajar desde San Luis para cualquier lugar del mundo, es la programación”.

Al mismo tiempo que los que se están formando en la parte dura de la programación, lo hacen con las habilidades blandas que hoy requiere la industria: “Una parte importante es ofrecer los servicios y para ello les hemos brindado conferencias para formarlos en ofrecer sus trabajos desde el país donde viven, pero no necesariamente para el país donde viven”.