En menos de dos tercios del mandato, el Gobierno nacional nos endeudó en más de 94 mil millones de dólares.

Poco después de firmar el llamado a licitación del Nuevo Hospital Central, por un valor de $6.800 millones, el gobernador, Alberto Rodríguez Saá, dio un dato escalofriante: con sólo el pago de los intereses de la deuda externa, Argentina podría construir más de 90 hospitales como el de San Luis y hacer que todas las ciudades con más de 70.000 habitantes cuenten con un hospital de altísima complejidad, con inteligencia artificial y robótica. Excelente introducción al tema de la deuda externa.

En diciembre de 2015 Argentina tenía una deuda externa total de 167.422 millones de dólares, de los cuales 87.701 correspondían al Gobierno central y 13.958 al Banco Central de la República Argentina (BCRA), el resto corresponde a provincias y sector privado. El Estado nacional, sin contar entes descentralizados ni empresas, era el responsable de un poco más del 60 % de la deuda externa.

A junio de 2018, dos años y medio después, en poco menos de dos tercios del mandato, los números pasan a ser: deuda externa total: 261.483, un 56,18 % más. La deuda del Gobierno central, pasó de 87.701 a 160.820, un 83,37 % más. Porcentajes claramente superior a la media y una prueba de una administración mucho más deficiente que la del sector privado, pese a que el equipo de funcionarios nacionales proviene en general de ese sector. ¿Cómo se explica que los CEO administren mejor en el sector privado que en el público? ¿Tendrá que ver que en un caso el interés es particular y en el otro es el bien común? ¿Qué lo que se debe saber de administración no es lo mismo en lo público que en lo privado? Cualquiera sean las respuestas, lo claro es que los CEO que llegaron al Gobierno, formando al decir del presidente, el mejor equipo de los últimos 50 años, no hicieron bien las cosas.

Como si todas estas pálidas no alcanzaran, es muy doloroso saber que la herencia que esta gestión le dejará al próximo Gobierno, es una deuda a pagar entre 2019 y 2024, de 66.350 millones de dólares, y a cada uno de los argentinos una deuda de 5876 dólares. Lo que sí, hay tiempo para pagar, pues si cumplimos todos y cada uno de los pagos en debido tiempo y forma, en 2089 habremos cumplido con todas nuestras obligaciones externas.

Todos estos datos son oficiales y pueden observarse en la página del BCRA.