Bajo el lema “En todos los ámbitos, actualmente es muy raro que la gente trabaje sola”, el equipo de Mumuki trabajó conceptos de programación y trabajo en equipo para los alumnos de nivel secundario que participaron del encuentro.

Este sábado a las 14:00 en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo se reunieron los MegaProgramadores 3.0, alumnos del nivel secundario, para interiorizarse en el mundo de la Programación y realizar consultas sobre los ejercicios.

La primera etapa del encuentro estuvo destinada a que los alumnos pudieran hacer consultas sobre diversos ejercicios, para luego resolverlos en forma conjunta. “Los chicos se zambulleron en los errores que tenían y los resolvieron entre todos, junto al equipo de Mumuki. Hay que destacar que los contenidos del curso que ven los chicos del secundario son equivalentes a los que se ven hasta tercer año de una materia de la universidad, los chicos están absolutamente a la par de cualquier adulto en cuanto al razonamiento y a los conocimientos que están teniendo”, expresó la jefa del Subprograma de Creatividad Tecnológica, del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Natalia Zudaire.

Tras la etapa de consultas, los jóvenes se dividieron en varios grupos para realizar distintas actividades. Por ejemplo, en tres etapas debían construir un avión de papel: primero con un minuto para planificarlo, luego tres minutos para hacer el avión y luego dos minutos para probarlo. Tras esto, debían evaluar los mejores modelos y volver a realizar el avión para mejorarlo.

“Planificar, probar y sacar conclusiones fueron los ejes centrales de la actividad. Esta forma de trabajo en equipo es fundamental. La programación es una actividad humana creativa; lo que hacemos, no se puede hacer si no se trabaja en equipo”, explicó el responsable de la charla y director de Mumuki, Franco Bulgarelli.

El testimonio de los jóvenes programadores

Santiago Stagnitta, 13 años, del Colegio San Marino, afirmó: “Me anoté en Programadores 3.0 porque desde muy chiquito me gustoó la computadora, me encanta participar. Estoy haciendo la mayoría de los ejercicios y casi siempre se me complica solucionarlos, pero los termino resolviendo cuando me hace click la cabeza”.

“Vengo a los encuentros porque me enseñan cómo afrontar los problemas de la programación. Cuando sea más grande me gustaría trabajar haciendo programas para la gente que lo necesite”, remarcó.

María Pilar Scalise, de 15 años y alumna de la Escuela de Comercio Nº 7, expresó: “Me encantan estos encuentros, me ayudan a resolver ejercicios en los que he tenido dudas y me ayudan a razonar de otra forma”.

“Ser parte de Programadores 3.0 me ha ayudado a abrir diferentes puertas, mi tío es programador y lo estoy ayudando con su trabajo”, finalizó.

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Ciencia y Tecnología.