Entre los hechos relevantes que fueron protagonizados por los policías se encuentran el caso del suboficial que devolvió $60.000 y los efectivos de la Comisaría 10° de Villa Mercedes que recuperaron elementos robados.

 

Desde la idea de que “el policía es sinónimo de verdadera vocación de servicio” se desprende que su función es servir en el concepto fundamental de la seguridad. En este marco, el ministro de Seguridad de la Provincia, Diego González, y el jefe la Policía de San Luis, comisario general Fabricio Portela, reconocieron la vocación, el trabajo, la prevención y el deber cumplido como actos de heroicidad, gestos que día tras día se multiplican por miles en la fuerza policial puntana.

Amor y vocación 

Cuando Ismael Guiñazú de 58 años aguardaba en la terminal de ómnibus de Villa Mercedes el colectivo que lo llevaría a Concarán, olvidó en la plataforma un bolso con casi $60.000. Pasada media hora al percatarse del descuido regresó con pocas esperanzas de recuperarlo, pero sus pertenencias ya habían sido encontradas por el policía de turno, el suboficial principal Hugo Olguín, quien había resguardado el bolso para devolverlo a quien acreditara ser su propietario. El episodio ocurrió el lunes 16 de julio a las 9:30. Entre otros efectos personales se encontró la suma de $21.000, discriminados en billetes de $100, $200 y $500, además de U$S 1.300.

Guiñazú, después de acreditar ser el dueño de lo encontrado, comentó que volvía de La Plata de sepultar a su hija. Más tarde expresó su satisfacción por la muestra de seriedad y honestidad con la que terminó la anécdota, agradeció y felicitó al suboficial principal Olguín, y se dirigió a la Comisaría 24°, adonde éste se encuentra afectado, para destacar ante su jefe inmediato la noble actitud del uniformado.

Olguín, nativo de la localidad de Fraga, vive con su madre de 81 años y destaca que lo más importante en su vida es poder vivir su vocación y compartir momentos con sus 8 hijos, sus 6 nietos y su madre, en su pueblo que tanto ama, sus vecinos y amigos, “pudiendo dormir tranquilo en mi casa con humildad, bajo un techo de chapa, pero con mucho amor por mi trabajo”, señaló.

La satisfacción del deber cumplido

El 11 de julio, el fotógrafo Héctor Portela de Villa Mercedes fue asaltado en una plaza, le sustrajeron una mochila y entre sus pertenencias estaba su cámara con la que trabaja.

El subcomisario Martín Estrada, a cargo de la Comisaría 10° de Villa Mercedes, y el oficial principal Hernán Ariel Godoy forman parte del equipo que recuperó estos elementos robados. Estrada destacó el trabajo de todo el personal en todos los casos de la comisaría a su cargo y explicó que poder llegar a una resolución favorable es “una satisfacción mas allá de lo profesional, aun sin saber quién es la persona afectada. Se dio que Portela es reconocido por ser muy solidario con la gente, los niños en especial, siempre organizando actividades en beneficio de ellos, por eso desde que comenzó la investigación fue una gran satisfacción ir avanzando hacia un buen fin. Él podrá seguir trabajando con su cámara”, dijo.

Y agregó: “Es inexplicable describir la reacción del fotógrafo al encontrarse con la cámara que es su elemento de trabajo, tanto como grande es nuestra satisfacción por haber cumplido con nuestro trabajo y colaborar para que se haga justicia. Es algo que nos llena de alegría y nos llena el alma poder contrarrestar el delito en todas sus formas”.

El subcomisario señaló: “Sin mi equipo no sería posible nada de lo logrado, se necesita un grupo de trabajo comprometido para poder resolver cada caso, ojalá se nos dieran positivamente todos”.

Estrada vive con su esposa y tres de sus cuatro hijos. “Mi esposa es incondicional, ella y mis hijos están orgullosos de mí. Tengo una hija grande que vive sola, fue duro que se fuera de casa, también tengo dos varones, uno de 19, uno 15 y la nena de 4”, contó.

La familia de Godoy está conformada por su esposa y tres hijos. Habló de los temores como padre ante los flagelos que afectan actualmente a la sociedad. “Los miedos siempre están presentes más en nuestros hijos adolescentes, sabemos lo que pasa en la calle hay que hablar mucho con los hijos, que sepan que pueden contar con nosotros: nos pasa que en muchos momentos importantes de la familia no podemos estar porque tenemos que cumplir con nuestro deber pero ellos lo saben, comprenden y nos acompañan y contienen ya no tenemos horario”, señaló.

En cuanto a su trabajo expresó: “Es muy gratificante esclarecer un hecho o recuperar elementos robados, trabajamos duro varias horas extra, en el caso del fotógrafo no se dio en un primer momento, primero recuperamos el teléfono que había sido comercializado y luego se dio recuperar la cámara, nos pone muy feliz la emoción de las personas cuando recuperan sus cosas nos alienta a seguir y ponerle ganas. Cuando no nos sale resolver un hecho nos ponemos mal, siempre ponemos lo mejor, conteniendo al damnificado y seguimos trabajando”.

Godoy se refirió a los valores de los policías y destacó que “el respeto y ser solidario con la gente es fundamental y, en cuanto a los que delinquen, debemos ser neutros, es la justicia quien decide, somos auxiliares de la justicia”. Finalmente señaló: “Ingresé a la fuerza por vocación, estoy muy orgulloso de ser lo que soy y haber llegado a donde estoy”.

 

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Seguridad.