El jefe del Programa, Alberto Montiel Díaz, aseguró que los controles se extenderán por la ciudad capital.

“Detectamos que algunos comercios estaban vendiendo garrafas de diez kilos con envases vencidos. La semana pasada hicimos el primer operativo en un depósito que contenía más de doscientas garrafas”, dijo Montiel Díaz este martes a la mañana, sobre la medida que incluyó el decomiso de algunos productos por cuestiones de seguridad.

El funcionario explicó que cada garrafa tiene que tener menos de diez años de vigencia y estar sometida a pruebas hidráulicas.

“A la hora de comprar el producto, el consumidor tiene que verificar que en el cuello de la garrafa haya una chapita soldada donde consta la fecha de vencimiento y que tenga también el precinto de seguridad en el pico”, aconsejó.

Díaz además dijo que Nación estableció el precio de cada envase en $225. Los distribuidores oficiales en San Luis, Villa Mercedes y Merlo son YPF, Pihuel y Total Gas. Para redistruidores y el interior puntano, el jefe de Defensa del Consumidor aseguró que el precio debe rondar los $300. En caso contrario, las denuncias se reciben en las oficinas del Programa.