Emocionados hasta las lágrimas, muchos de los beneficiados con las 114 viviendas que este martes entregó el gobernador Alberto Rodríguez Saá coincidieron en el cambio que llegó a sus vidas a partir de tener techo propio.

La ansiedad se impuso y el mismo día que recibieron la vivienda hicieron la mudanza al flamante barrio de Justo Daract.

La mayoría de los adjudicatarios de las viviendas sociales que recibieron sus llaves dejarán desde este martes de pagar alquileres o de compartir casas con familiares, una vuelta de página que fue expresada de diferentes maneras:

Jésica Paola: “Estamos inmensamente felices; esperamos mucho este momento junto a mi marido y mi hija. Siempre vivimos en Justo Daract; mi esposo trabaja en una fábrica y ahora tendremos el alivio de no pagar más alquiler, y con ese dinero progresar un poco más. Nos tocó la casa 6 de la manzana 97”.

Julio Néstor: “Por fin llegó este día. Estamos muy emocionados porque además de tener nuestra casa propia, dejaremos la casa que compartíamos con mi hermano. La nueva vivienda la habitaremos con mis tres hijos, una adjudicación que ahora nos hará planificar la vida de otra forma más segura”.

Jésica Gabriela: “Feliz porque llegó este gran día. Somos un matrimonio y dos hijos, de 2 y 12 años, que estábamos alquilando, y ahora será un gran alivio dejar de hacerlo. Tenemos todo listo para hacer la mudanza hoy mismo”.

Romina Paola: “Gracias a Dios ante todas las cosas, y al gobernador por esta oportunidad de tener nuestra casita. Somos seis en la familia y todos de Justo Daract. Este año se sumaron dos, así que más oportuna imposible la entrega de esta vivienda, porque estábamos viviendo en una casa prestada, que felizmente hoy la podremos devolver”.

Gabriel Edgardo: “Llegó el momento tan soñado de tener el techo propio, bajo el que viviré junto a mi señora y mi pequeña hija. No teníamos presupuesto para alquilar y por eso vivíamos con mi madre, y eso nos permitió ir comprando diferentes cosas para amoblar la nueva casa. Es un alivio terrible, ya que contar con el techo propio es el sueño de cualquier familia. Ahora proyectaremos nuestro futuro de otra manera y nos mudaremos lo antes posible, porque es el sueño cumplido”.

Julio Héctor: Su vida transcurre sobre una silla de ruedas desde que hace varios años perdió una de sus piernas. Su emoción sólo le permitió decir unas pocas palabras ante la consulta de ANSL: “Feliz por este acontecimiento. Soy viudo, nacido en Justo Daract, y viviré sólo con la casa, que estará adaptada para moverme en mi silla”.

 

 

Nota, foto y video: ANSL.