El gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá, anunció que enviará a la Legislatura un innovador proyecto de ley. Se trata de la creación de un centro de reinserción social, donde los internos del Servicio Penitenciario Provincial vivirán en una suerte de pequeña ciudad. Allí, los reclusos podrán desarrollar distintas actividades comerciales y sociales con personas que están fuera del penal. “Sería la primera cárcel-pueblo de la Argentina y una de las primeras del mundo”, señaló.

Alberto Rodríguez Saá, anunció que enviará a la Legislatura un innovador proyecto de ley sobre la creación de un centro de reinserción social para reclusos.

Alberto Rodríguez Saá anunció que enviará a la Legislatura un innovador proyecto de ley sobre la creación de un centro de reinserción social para reclusos.

Durante la serie de anuncios que dio el primer mandatario puntano este lunes, informó que mandará al órgano legislativo provincial una ley “compleja, pero que tiene que ser justa, inteligente, amplia y con amor”.

Se trata de la creación de un instituto de reinserción social, similar al modelo de “Cárcel-Pueblo”, un sistema que ya se implementó en Uruguay.

El gobernador tomó una pausa y explicó detalladamente este modelo innovador. El interno, al despertarse, podrá salir del pabellón de celdas por un pasillo que lo llevará a una especie de pueblo, donde no se verá alambrado, sino que se observará un pueblo lleno de árboles.

Los reclusos podrán desarrollar distintas actividades sociales y comerciales, como ir a una biblioteca o tener una carpintería, una panadería o una peluquería, entre otros oficios. Además, los presidiarios podrán ser visitados, todos los días, por familiares, amigos y personas interesadas en comprar sus productos o pedir sus servicios. Al finalizar la jornada, los internos volverán a sus celdas para descansar, y al día siguiente, empezar de nuevo.

Rodríguez Saá indicó: “Esto lo tenemos que tratar con una legislación. No falta mucho en el edificio, que calculo que lo vamos a tener listo en ocho meses o menos. Hace falta la legislación y trabajar en los requisitos, porque hay que hacer una suerte de contrato que la persona se comprometerá a cumplir”. El recluso se quedará con el 80% de lo que gane por su trabajo, mientras que el 20% será para el Servicio Penitenciario Provincial.

“Hay pocas experiencias de esto. Hay una en Uruguay. La hemos visitado y queremos hacerla igual o mejor acá”, contó el gobernador, y concluyó: “Sería la primera cárcel-pueblo de la Argentina y una de las primeras del mundo”.

 

Nota, foto y video: ANSL.