Gastón Cambareri podría ser definido como un todoterreno del deporte. El puntano de 33 años viene de ganar en los 30 kilómetros de la competencia de montaña de Ansilta, en San Juan, pero en su calendario anual también contempla pruebas combinadas. Una de sus favoritas es el pentatlón sanjuanino, que comienza con 75 metros de natación, sigue con 45 km de enduro, 7 km de kayak en lago, 25 km de mountain bike y termina con 10 km de trote.

Gastón Cambareri: un todoterreno del deporte que entrena en el Campus ULP.

“Compito desde 2014, pero desde hace un año y medio intensifiqué la preparación, fundamentalmente desde que me integré al Campus”, dijo Gastón, y contó sus sensaciones en el “Arturo Rodríguez Jurado”: “Son cambios muy grandes que no los tenés en cuenta hasta que lo notás en carrera. La parte muscular es fundamental y en eso hay un plan específico de acuerdo al objetivo. Notás un plus para terminar bien una carrera, hacer un cambio de ritmo y sostenerlo, o subir un cero de 800 metros y no sentir la carga. Después está la parte kinesiológica, los profesionales médicos y la parte psicológica que es fundamental. Son muchos factores, ante cualquier lesión la podés mejorar sobre la marcha y eso es muy importante, vale oro. Es un conjunto de cosas, te sentís contenido desde todos los aspectos”, remarcó Cambareri.

Bastaría el ejemplo de competencia de Ansilta para graficar la puesta a punto que logró en el Campus, sumado a su condición natural, para superar una situación límite y pasar de una posibilidad concreta de abandono a terminar en el primer lugar del podio.

“Es una carrera muy dura por el desnivel y el terreno, se corre en sectores muy rápido y en otros es muy riesgoso, vas al filo de la montaña y se hace muy técnica; un error te puede costar caro. Los primeros 40 minutos fui muy tranquilo, en los primeros 700 metros de desnivel aumenté el ritmo y pude agarrar la punta. Cambié de ritmo en el kilómetro 6,5 y mantuve la punta hasta los 13 km, pero tropecé en una bajada y me abrí la rodilla con una piedra. Me dolía la pierna, corrí así dos kilómetros, me pasaron muchos atletas y se te cruzan por la cabeza muchas cosas, hasta abandonar. En un puesto de control me facilitaron una venda, tome un antiinflamatorio, me recuperé al parar de sangrar y retomé en el sexto puesto. Quedé como a cinco minutos de la punta con 60 por ciento de carrera por delante. Puse mucha garra, empecé  a remontar. Quedaba Punta Negra, que es un cerro con un desnivel de 800 metros en un 1,5 km, es el filtro de la carrera, si no venís entero te liquida. Y llegué motivado, recuperado, ahí pasé a dos atletas y faltando 7 km arriesgué para llegarles a los de punta. Después quedaba correr por un terreno arenoso, con río seco, muchas subidas y bajadas, muy desgastante; apreté los dientes y pude sacarle una diferencia al segundo”, describió el deportista puntano.

Además, Gastón reconoce que es una de las carreras más importantes que ganó, “por la forma, al caerme y recuperarme”.

Cambareri, que ya había ganado en los mismos 30 km en 2017, se impuso en esta edición de Ansilta con un tiempo de 3 horas 25 minutos y 12 segundos, a un promedio de carrera de 6 minutos y 50 segundos por cada kilómetro (certificando la dureza de la prueba). Gastón Isa, de Córdoba, fue segundo a 1 minuto y 32 segundos del puntano, y Agustín Rampinini, de San Juan, terminó tercero a 2 minutos y 25 segundos.

En próximo objetivo de Gastón será superar la barrera de los 30 km, que hasta es su mayor distancia non stop (sin etapas). “Estoy preparando los 50 km, de una competencia con desnivel superior a los 2.000 metros, en el Cerro Uritorco”, anticipó, y explicó que en su entrenamiento diario “el ideal es un doble turno y acumular en la semana entre 80 y 100 kilómetros. No es fácil porque uno trabaja y tiene las actividades familiares, pero se puede. Y hay que tener una buena alimentación, que es clave para la recuperación, más las tareas específicas en el Campus y el descanso”.

El todoterreno dijo sentirse más cómodo “en las carreras de montaña” en relación con las de calle, y aseguró que “todo queda en un 50 por ciento de la parte física y 50 por ciento de la cabeza. Una cosa va con la otra, lo físico influye en la cabeza. Si estás bien en lo físico, el otro 50 % es la cabeza, concentrarte, sacarse las imágenes negativas y que nada te tire para atrás. Si hay uno adelante, llegarle; y si te pasa alguien ir a recuperar la posición. Todo eso lo trabajo en el Campus con muchos tips que te dan los profesionales para aplicarlo antes, durante y después de una carrera”.

Cambareri agradeció a sus compañeros de “la Agrupación ‘Ramón Cabrera’, con quienes entreno a diario y siempre están presentes; a mis dos hijos y mi señora que me siguen a todos lados; y principalmente gracias al Campus y a los profesionales que trabajan ahí que hacen lo mejor para que uno mejore, y a los espónsor que me respaldan”.

Gastón Cambareri es de los mejores exponentes que tiene el running puntano y en la montaña saca vantaja. Un todoterreno que quiere más.

 

Nota y fotos: Prensa Campus ULP.