El puntano, con 23 años, fue una de las figuras de Godoy Cruz subcampeón de la Superliga Argentina. Sueña con jugar en la Selección.

Juan Andrada fue una de las figuras del Godoy Cruz subcampeón de la Superliga Argentina.

Juan Andrada fue una de las figuras del Godoy Cruz subcampeón de la Superliga Argentina.

Juan Andrada vive un presente de novela. Se consolidó en Godoy Cruz. Hizo un colchón importante de partidos. El equipo fue subcampeón de la Superliga Argentina y, como si esto fuera poco, jugará la Copa Libertadores. Pero no se conforma, con 23 años, sueña con la Selección Argentina. Dicen que lo quiere Marcelo Gallardo para llevarlo a River.

Es un volante central al que le gusta soltarse. En este último tiempo, el DT lo puso unos metros delante de la última línea. Esa posición hizo que el equipo tuviera equilibrio, ya que el puntano asimiló bien los conceptos y hace a la perfección los relevos.

En San Luis defendió los colores de Pringles, ASEBA y CAI. Su buen juego hizo que dirigentes mendocinos quedaran encantados con la jerarquía de Juan. Lo vinieron a buscar. A los 17 años aterrizó en Mendoza. Hace 6 años que el “Tomba” disfruta de este pibe, que además de ser un gran jugador, es un chico familiero que no se olvida de su patria chica.

Tiene como ídolo a Riquelme. Su referente en el puesto es Gago. Es un pibe agradecido. No se olvida de todos los que le dieron una mano. De los que confiaron en él. De los DT que le enseñaron a dar los primeros pasos en el fútbol. El “Gallego” Méndez fue el que lo hizo debutar en Primera División, pero en San Luis tuvo entrenadores a los cuales tiene muy presente: Hugo Muñoz, Osvaldo Ledezma, Daniel Miranda, Néstor Gutiérrez y Sergio De Lafuente, entre otros.

Mantiene la misma humildad. Esa sencillez que tenía en cada entrenamiento en Pringles, su primera institución. El club que lo formó. Es un agradecido de la vida. Disfruta las charlas con sus hermanos Melisa, Diego y Marcelo. No ve la hora de que lleguen las vacaciones para degustar las pizzas caseras que le hace la vieja: “Son increíbles las pizzas de la ‘Quica’”, dijo. Cuando está en San Luis tiene largas charlas con su papá Jorge. Los viejos también jugaron al fútbol, de ahí viene el amor de Juan por esta disciplina.

“Al principio me costó mucho adaptarme. Extrañaba. Dejas muchas cosas de lado. Familia. Cumpleaños. Fiestas. No es fácil, pero con el apoyo de mi gente y la contención del Club, me acomodé y hace seis años que estoy en Mendoza. Ahora disfruto el día a día. Jugar. Hacer amigos”, dijo con voz firme, y seguró este volante central que además de recuperar la pelota, también tiene criterio a la hora de dársela a un compañero.

Ahora se viene un lindo desafío. Va a jugar la Copa Libertadores. Un torneo que es vidriera. Si mantiene este nivel le puede salir alguna oferta para pegar otro salto de calidad. Sonó en River, pero Juan se encargó de decir que a él nadie lo llamó. Por ahora son rumores. No se desespera. Sabe que tiene mucho para dar. Si mantiene este nivel, las ofertas llegarán solas.

Juan Andrada, ese pibe que merendaba rápido para ir a jugar con sus amigos a la canchita del barrio, ahora es uno de los puntos más altos de Godoy Cruz. Sueña con la selección y ese sueño lo va a cumplir. Hoy es el “señor fútbol” del “Tomba”, pero tiene potencial para seguir creciendo.

 

Foto: Diario Uno.