Diversificación sonora y mutaciones estilísticas fue la potente propuesta musical que se apreció durante la noche del viernes en el Salón Blanco.

La Cápsula de la Perra Laika: rock progresivo durante la noche del viernes en el Ciclo Cultural.

Laika fue una perra espacial soviética que se convirtió en el primer ser vivo terrestre en orbitar la Tierra. Lo hizo a bordo de la nave soviética Sputnik 2, el 3 de noviembre de 1957, un mes después que lo hiciera el satélite Sputnik 1. También fue el primer animal que murió en órbita.

Ésta es la explicación del origen del nombre de la banda que se presentó en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo durante la noche del viernes: La Cápsula de la Perra Laika.

“Es una forma de reivindicación, además el perro es para mí el animal provincial más que el venado, porque chocos hay en todos lados”, le contó a ANSL el guitarrista Goliath Manzano, quien junto al bajista Mario Jaime Lebowski y al baterista Mateo “El Cabezón” Locco comenzó a desandar los caminos de la música como un power trío, para sumar finalmente a Bruno “El Negro” Osorio (guitarra) y darle el actual formato a la agrupación.

“Hacemos música instrumental ruidosa en esta etapa”, señaló, y lo fundamentó en las influencias que van desde Black Sabbath hasta Creedence, pasando por King Crimson y alguna cosita funky, porque no faltaba el wah wah en la pedalera de efectos, lo que hacía que la música pasara por distintos momentos durante la ejecución de sus propios temas. Una propuesta musical al mejor estilo Jimi Hendrix Experience; es decir, un formato para escuchar y sorprenderse.

“Ésta es una oportunidad tremenda. Nosotros no tenemos ningún registro fiel de lo que hacemos, va a ser la primera vez que tendremos un registro visual y sonoro que será de calidad. Eso nos tranquiliza mucho para seguir evolucionando como grupo”, concluyó Goliath acerca de la puesta en escena de luces y sonido que el Ciclo Cultural presenta en cada velada.

Nota: Adolfo González.

Fotos: Jésica Flandes.