El ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Felipe Tomasevich, advirtió por las consecuencias negativas que traerá el drástico giro en la política económica nacional.

El funcionario recordó en conferencia de prensa que el gobernador Alberto Rodríguez Saá alertó, hace un año y medio, que la política macroeconómica nacional estaba en una dirección compleja, en especial por el gran endeudamiento y la apertura de las importaciones, sobre lo cual “se armó una bicicleta financiera que generó un efecto ‘bola de nieve’, que lo estamos viendo hoy”.

Con la tasa de interés del 40 % que tiene la Argentina y el anuncio del presidente de acudir al Fondo Monetario Internacional, “se firmó la parálisis de la economía argentina”, aseguró Tomasevich.

Dio como ejemplo que cualquier pyme, cuya fuente de financiamiento principal es el descubierto sobre cuentas corrientes, lo hace hoy con un interés del 37 %: “¿Qué expectativa podemos tener en materia de inversiones si hoy en Argentina es imposible tomar créditos a un 40 %? No hay una economía que lo resista”.

Recordó que, la semana pasada, el ministro de Finanzas anunció que el Gobierno nacional no tomaría más deuda pública y, cuatro días después, el presidente de la Nación anunció por cadena nacional que tomarían 30 mil millones de dólares, lo cual “habla a las claras que hay diferencias importantes dentro de su equipo y que la gente empieza a vislumbrar una falta de lineamientos”.

Para Tomasevich, la pérdida de confianza en la gestión nacional se profundizó cuando se corrigió la meta inflacionaria para 2018 a un 15 %, y hoy “ya estamos en el 13 %”.

Consideró, además, que a ello debe sumarse el aumento del 1.040 % en las tarifas de energía eléctrica dispuestas desde enero de 2017, que mantiene asfixiados a los municipios, más el incremento del combustible de casi el 50 % en un año y medio, un plan de obras públicas anunciado el año pasado de $57 mil millones y que ahora tendrá un recorte de $30 mil millones.