El jefe del Servicio Penitenciario Provincial, subalcaide Segundo Giménes, explicó que el condenado cumplía tareas controladas en el predio, ubicado a 7 kilómetros del penal.

 

Pablo Sebastián López, condenado por el asesinato de Marcelo Jofré durante el violento asalto a la sodería Ariel ocurrido en 2006, “no se fugó del penal, sino de una colonia dependiente del Servicio Penitenciario, donde el control es atenuado porque no tiene las mismas características de una cárcel”, detalló Giménes.

Señaló que se trata de un interno que está avanzado en su condena, que es de 15 años, de los cuales lleva cumplidos doce. Contaba con salidas transitorias y semilibertad, beneficios que perdió en enero de 2011 cuando se tomó dos días más de lo permitido durante una de esas salidas, aunque regresó por voluntad propia.