Tiene 17 años. Juega de volante por izquierda en “El Ave Fénix”. Comparte dos pasiones: el fútbol y el canto.

Lourdes González, jugadora de fútbol.

Lourdes González, jugadora de fútbol.

Es bajita. Posee la mirada inocente propia de la edad. Con 17 años es la volante por izquierda de “El Ave Fénix”. Tiene dos pasiones: el fútbol y el canto. A pesar de su corta edad, ya cuenta con varios títulos en el fútbol. En el canto ganó un concurso en Chile. Es de esas personas tocadas por la barita mágica. Es dueña de un gran potencial. Es parte de la sangre nueva del deporte sanluiseño.

Juega muy bien. Es hábil. Inteligente. Empezó de delantera, pero el DT le vio condiciones para arrancar de más atrás. Se siente más cómoda de enlace que de culminadora de las jugadas.

El amor por el fútbol empezó hace 3 años. Fue para conocer gente, aunque dice que le gustaría ser jugadora profesional. Todavía tiene en mente su mejor partido. Fue frente a GEPU. Perdían 1-0 y en el último minuto pudieron empatar. Recuerda un gol que le hizo a Trinidad. Vive y respira fútbol, pero cuando tiene un rato libre le gusta cantar. Cursa el quinto año en el Colegio “Profesor Roberto Moyano”. Va a seguir estudiando kinesiología. Es hincha de Juventud y de Racing, Tiene una frase de cabecera que la acompaña siempre: “La vida es cuesta arriba, pero es genial”. Sus ídolos son sus papás –Adriana y Rafael- y Ruth Bravo –la jugadora de Boca-.

Disfruta cada momento. Las pequeñas cosas. La puede el pastel de papas que le hace su papá. Es amiga de sus amigas. Familiera. Tiene cinco hermanos: Marcelo, Lorena, Katherine, Solange y Facundo. Todos la van a ver cuando Lourdes despliega su talento en una cancha o enamora con su voz en un concurso de canto.

Responde con la misma seguridad que encara a una defensora rival. No duda. Sabe bien lo que quiere. No gambetea las preguntas. Es frontal. Va para adelante.

Sabe que para llegar tiene que trabajar mucho. Y lo hace. Se levanta todos los días a las 6:40 para ir al colegio. A las 13:30 regresa a casa. Almuerza con la familia. Una breve charla y se va a entrenar. Al regreso, las carpetas y los libros abiertos la esperan para estudiar. La rutina se repite de lunes a viernes, pero ella no reniega de eso. Es una apasionada del fútbol, aunque el canto también ocupa un lugar importante en su corazón.

Cuando se va a dormir siempre sueña que se ve en una cancha. El público coreando su nombre. Ella llevando la pelota y dejando uno, dos, tres rivales en el camino y, ante la salida de la arquera, la pica, suelta la pelota como una lágrima que muy tranquila va a parar al fondo del arco. Un ruido la despierta. Por el momento es un sueño, pero ella sabe que los sueños se persiguen.

Tiene condiciones de sobra para llegar. Depende de ella. Tiene dos pasiones. Más temprano que tarde tendrá que decidir, si hacer goles o cantar a teatro lleno.

Lourdes González, la jugadora de “El Ave Fénix”, que es un canto al fútbol. Una nena que tiene talento.

 

Nota y foto: Daniel Valdés.