La velada del viernes en el Salón Blanco tuvo un clima telúrico con la agrupación mercedina que presentó un repertorio variado donde sólo faltó la empanada y el vino tinto.

Las Cuerdas Mercedinas se presentaron en la noche del viernes del Ciclo Cultural.

Las Cuerdas Mercedinas se formó en 1985 tras ganar el concurso Pre Calle Angosta. Humberto Brito (tercera guitarra) y su hijo, Alejandro (octava y voz) fueron sus fundadores. De ahí en más, pasaron varias formaciones y un recorrido musical que abarcó todo el país a través de 33 años de trayectoria.

La agrupación que se presentó en la noche del viernes en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo estuvo integrada además por Martín e Iván Aguilar (primera y segunda guitarra respectivamente), Miguel Quiñones en guitarrón y la voz de Myriam Rosales.

“Estamos muy contentos por el recibimiento que hemos tenido. Es un lugar muy agradable y agradecemos al Gobierno de la Provincia por todo lo que hace por la difusión de la cultura y este espacio para los artistas puntanos”, señaló Humberto Brito.

La tonada “Amar siempre amar” fue la primera interpretación de las Cuerdas para poner el clima telúrico. Siguieron temas propios como “Gato pal Tincho” y la zamba “La petisa”, hubo tiempo para el valcesito “A orillas del Plata” y más gatos (“Gato pal socio”) y más tonadas (“Tonadas y más tonadas”), que invitaban a la empanada y el vino tinto.

“Hemos llevado la música de Cuyo y la de nuestro San Luis a todas partes, pero también le hacemos al folclore de otras regiones y a otros géneros musicales, como el tango. No tenemos problemas en animarnos a eso”, concluyó Brito.

Nota: Adolfo González.

Fotos: Malvina Urquiza.

Video y edición: Martín Micali.