Con relevamientos a campo y la utilización de imágenes satelitales, el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción trabaja en la definición y categorización de las zonas con vegetación autóctona.

Rojo, amarillo y verde son las categorías que definen a los bosques nativos. Por su alto valor de conservación, en el primero se prohíbe la actividad productiva, el desmonte o cualquier accionar que comprometa su integridad. En el segundo puede intervenirse productivamente (ganadería y aprovechamiento forestal), pero sin extraer el bosque. Mientras que el tercero permite el cambio de uso del suelo hasta un 75 %.

Actualmente, el Gobierno de San Luis, a través de la cartera medioambiental, trabaja en la actualización del ordenamiento territorial de sus bosques nativos (con relevamientos a campo e imágenes satelitales), a fin de determinar y categorizar las zonas que presentan vegetación autóctona.

“Nos dividimos por unidades de trabajo. Un grupo releva las Sierras Centrales, otro las Sierras de los Comechingones. Un equipo trabaja en la Cuenca del Morro, otro en la Cuenca del río Desaguadero y también en el sur, con los bosques de Caldén”, explicaron desde el Ministerio.

“En San Luis tenemos 3.260.000 hectáreas aproximadamente de bosque nativo. Con la actualización es posible que el número se modifique, ya que con este trabajo iremos ajustando las superficies con bosques nativos a una escala con más detalles”, agregaron.

Es importante mencionar que, para que una zona sea considerada bosque nativo, debe presentar vegetación autóctona con una altura mayor a los tres metros, una cobertura de copa mayor al 20 % por hectárea y una superficie mínima de 0,5 hectáreas.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.