En el marco del Plan Forestal, se plantaron 200 ejemplares -frutales y forestales- en viviendas sociales, 600 en el acceso externo y otros 220 en el boulevard principal de la localidad sureña.

Las acciones se enmarcan en el Plan Forestal que implenta el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.

La forestación se constituye como una de las principales herramientas a la hora de cuidar el medioambiente. Además de embellecer un lugar y brindar sombra y frescura, los árboles captan dióxido de carbono y lo devuelven en oxígeno, por lo que su tarea es por demás importante para el equilibrio de la naturaleza.

Bajo esta premisa, el Gobierno de San Luis, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, llegó al sur provincial para concretar la forestación de más de mil árboles en Buena Esperanza.

Las acciones se dividieron en tres etapas. En primer lugar se plantaron cuatro ejemplares en las 50 viviendas sociales de la localidad: dos frutales -duraznos y ciruelas- en cada patio y dos forestales -fresnos- en el frente de cada casa. Esta iniciativa llegó a las 32 viviendas recientemente entregadas por el gobernador Alberto Rodríguez Saá.

La segunda etapa alcanzó al ingreso externo de la localidad. En total se plantaron 600 pinos y álamos sobre los márgenes de la Autopista Provincial Nº 55, para abarcar un total de 4 km en dirección hacia el sur de la provincia.

Finalmente, en la tercera etapa, se forestó el ingreso interno de Buena Esperanza. En la calle principal se plantaron más de 200 fresnos.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.