El ave transitó un período de rehabilitación en el Centro de Conservación de Vida Silvestre de La Florida, luego de 10 años en cautiverio. Ahora surca los cielos de Mendoza, ya que ese es su hábitat natural.

El animal pasó por un proceso de rehabilitación en el Centro de Conservación de Vida Silvestre.

El Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) ubicado en la localidad de La Florida, se constituye como un espacio único en el país. Allí se rehabilitan decenas de animales que, por diferentes razones, ingresan en búsqueda de un único anhelo: retornar a la vida silvestre y disfrutar de su libertad. Esto es lo que sucedió el pasado viernes con un águila coronada.

El animal estuvo en cautiverio en un zoológico de San Rafael, Mendoza, a lo largo de 10 años. Luego del cierre del mismo, el ejemplar fue trasladado a un campo de la Fundación Cullunche y, más tarde, se lo derivó al Ecoparque de Buenos Aires. En febrero de este año, y gracias a un convenio entre el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción y el Programa de Conservación y Rescate de Aves Rapaces, el águila ingresó al CCVS.

Ya en La Florida, el animal pasó por un proceso de rehabilitación al interior de un recinto cerrado (ambientado con rocas, árboles, arbustos y perchas naturales y artificiales), donde pudo ejercitar sus alas y realizar vuelos cortos.

Recuperada y apta para volver a su hábitat natural, el viernes pasado el águila fue liberada en la Reserva Natural de Ñacuñán, situada en el departamento mendocino de Santa Rosa.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.