Tras un viaje de varias horas, que dejó anécdotas y construyó nuevas amistades en un ambiente de armonía y diversión, la delegación sanluiseña arribó a “la Feliz” pasadas las 12:00. Este lunes, a las 20:00, será la ceremonia inaugural de la competencia que convocó a más de 20 mil chicos del país. 

En esta nota, descubrí cómo fue el recorrido de los deportistas puntanos desde Terrazas del Portezuelo hasta Mar del Plata.

La travesía comenzó el pasado domingo, cuando la delegación de 680 personas -más de 600 chicos- partió de Terrazas del Portezuelo, pasadas las 17:30, tras un emotivo acto en la Plaza Cívica, donde fueron despedidos por familiares, amigos e integrantes de la Secretaría de Deportes.

El recorrido inició por la Autopista de las Serranías Puntanas en dirección al este. Durante el trayecto, algunos de los jóvenes salieron de sus asientos y se presentaron con otros colegas. Intercambiaron números telefónicos y comidas, e incluso armaron campeonatos de truco y cantaron temas populares. Eso sí, al momento de presentarse no se utilizaba el “hola”, sino que la pregunta disparadora de charlas era: “¿De qué deporte sos?”.

Y llegó la primera parada: Villa Mercedes. Allí se apagaron los primeros celulares a causa de que se quedaron sin batería. Es gracioso destacar sobre lo que ocurría en cada parada que hicieron los micros: en distintas estaciones de servicio no faltaba alguno que preguntaba por la contraseña del wifi en los autoservicios, ya sea para ver los mensajitos de WhatsApp o postear algo en Facebook o Instagram.

En la ciudad mercedina, los puntanos también tuvieron la oportunidad de compartir un momento con sus pares de la delegación de San Juan. Aquella provincia llevó alrededor de mil deportistas.

Tras una hora parados, los colectivos enfilaron rumbo hacia el sur, por la Ruta Nº 55, y la delegación cenó una nutritiva vianda acompañada de una gaseosa. Después de haber comido, se apagaron las luces interiores de los buses y comenzó la proyección de películas. De los films mostrados a lo largo del viaje, el que más interés produjo fue “Rápido y furioso 8”.

Alrededor de las 21:00, aunque muchos miraban las películas, otros se disponían a dormir.

Minutos después arribaron a Nueva Galia, segunda parada. Allí los chicos, aparte de comprar bebidas y golosinas en un negocio ubicado a la ladera de la ruta, no se aguantaron las ganas de jugar un rato. Algunos sacaron una pelota de rugby e improvisaron un partidito, mientras que otros realizaban acrobacias de gimnasia, entre otras actividades.

La caravana dejó la Nº Ruta 55, giró en la 188 y se enfiló hacia Rankul, un pequeño pueblo de La Pampa, de casas rurales y mayoría de calles de tierra. Llegaron pasadas las 00:00. A partir de allí, los micros se introdujeron más en la geografía pampeana. Algo que llamó la atención del puñado de chicos que aún estaban despiertos fue que se vio muchos campos extensos, al lado de la ruta, completamente inundados.

1:30, todo el mundo dormía. Horas más tarde, cerca de las 6:00, despertaron los primeros chicos, que se encontraban ya en una provincia de Buenos Aires con niebla y lluvia.

Unos de los primeros grupos completos que se “activó” fueron las chicas de la gimnasia artística. A las 6:30, ya estaban escuchando música y practicando coreografías, lo que despertó a la mayoría del resto de los pasajeros. La caravana iba de Olavarría a Azul y el cielo nublado pasó a un despejado de sol pleno.

Tercera parada: Tandil. Los chicos bajaron, estiraron las piernas, respiraron aire fresco y, obvio, compraron. La cantidad de chicos de San Luis asombró a los lugareños, sobre todo al personal del autoservicio, que no daban abasto para atender a los jóvenes clientes.

A la ruta nuevamente, faltaban 165 km para llegar a destino. Ya arriba de los micros, la música de reggaetón, tropical y rock nacional sobre todo, ganó lugar. Los chicos volvieron a salir de sus asientos, conversar con nuevos amigos y a jugar con cartas, aunque también había otros que querían seguir durmiendo.

Para el doctor Lucas Leanes no fue un día común. Hoy cumple 30 años y todo el colectivo le cantó el feliz cumpleaños.

Los chicos vieron el cartel de bienvenida a Mar del Plata y estallaron de felicidad. El viaje llegó a su fin. Luego llegar al hotel Atilra, los chicos ya descansan y se preparan para lo que serán cinco días de competencias al máximo.

 

Nota: Pablo Lucero, Jesica Flandes y Guillermo Ramón – Enviados especiales a Mar del Plata.

Foto: Gentileza.