Los amigos de Palermo y Cavenaghi brindaron un gran espectáculo futbolístico en la inauguración del Estadio Único de “La Pedrera”. Goles, gritos y buen fútbol inundaron una noche llena de emoción. El partido terminó 2-2.

No fue una noche más para Villa Mercedes. La inauguración del estadio único de La Pedrera marcó un hecho histórico en el fútbol de San Luis.

El partido jugado entre los amigos de Martín Palermo y Fernando Cavenaghi mostró que las figuras que fueron estrellas en la década del ’90 se mantienen vigentes y muy adentro en los corazones de los hinchas.

Los espectadores disfrutaron de un partido sin igual.

Cuando la pelota comenzó a rodar, la emoción se apoderó de cada uno de los sectores del estadio que lució repleto.

Enzo Francescoli y Ariel Ortega, quienes jugaron dentro de los amigos de Cavenaghi e ídolos indiscutibles de River, demostraron que la “magia sigue presente” en cada pase, en casa gambeta y en cada ataque del equipo rojiblanco.

En el elenco de los amigos de Martín Palermo se destacaron las presencias de Andrés Guglielminpietro, Martín Andrizzi y Matías Donnet, que triangularon en la mitad del campo y llevaron peligro sobre el arco de Saccone. En la primera jugada profunda de los “Auriazules”, un centro profundo sobre el área de River causó una falta de Franco sobre Andrizzi, en la cual Lunati cobró penal. Palermo se encargó del remate y puso el 1-0 para el “Xeneize”.

El partido era entretenido dentro y fuera del campo. Los jugadores ofrecían un buen espectáculo y los hinchas retribuían con cánticos y aplausos cada una de las jugadas. Palermo puso el segundo gol para Boca con una magistral definición sobre Saccone. 2-0.

Todo era de Boca, pero River reaccionó a tiempo y con un gol de Placente tras una gran jugada de Cavenaghi, y otro de Ariel Franco con un remate esquinado puso el empate que, a la postren sería el definitivo.

En el entretiempo, Abbondanzieri y Saconne atajaron penales a los alcanzapelotas y además regalaron balones a los espectadores.

En el segundo tiempo Fernando Cavenaghi tuvo el triunfo para River a través de un penal, pero la pelota se fue por encima del travesaño del arco de Abbondanzieri y el partido finalizó 2-2.

En la víspera de un nuevo aniversario de la Independencia Argentina, el Estadio Único de La Pedrera abrió sus puertas y lo hizo con un gran espectáculo aéreo, unos magníficos fuegos artificiales y un encuentro entre varias glorias del fútbol argentino y mundial.