El 2 de marzo de 1962, el mítico jugador de los Philadelphia Warriors convirtió la máxima anotación personal en la historia de la NBA, que aún no fue superada.

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Foto de Wilt adjuntada a la planilla de aquel histórico partido en el que convirtió 100 puntos.

Aquel día tan sólo acudieron al Hersheypark Arena, en Pensilvania, unas 4.100 personas. Los Philadelphia Warriors de Chamberlain ya se habían clasificado para los play-off y el partido no tenía muchos alicientes. Ni siquiera fue televisado, por lo que aquellos pocos incautos no se imaginaban que estaban a punto de ver uno de los partidos más memorables de la historia del baloncesto mundial.

Al jugador de la NBA Elgin Baylor le preguntaron, el 8 de diciembre de 1961, si estaba molesto por haber perdido su estratosférica marca de 71 puntos en un partido, pocos minutos después de que Wilt Chamberlain (1936-1999) se la arrebatara con 78. Su respuesta fue clara: “No. Un día el tipo anotará 100 puntos”. Y no se equivocó. El mítico jugador de los Philadelphia Warriors no tardó ni tres meses en hacer realidad los vaticinios de su rival, cuando anotara una centena de puntos ante los New York Knicks.

No hay que olvidar que solamente en 10 ocasiones un jugador ha superado los 70 puntos en un partido de la mejor liga de básquet del mundo. Del total, cuatro fueron conseguidas por Elgin Baylor (71 puntos en 1960), David Thompson (73 puntos en 1978), David Robinson (71 puntos en 1994) y Kobe Bryant (81 puntos en 2006). ¿Saben quién consiguió las seis restantes? Chamberlain, entre 1961 y 1963.

Wilt supero los 78 puntos cuando aún faltaban ocho minutos para el final. A falta de 2:30 ya sumaba 92. Después, a pesar del mal pase de Guy Rodgers, Wilt metió a tablero su punto 94. Una bandeja inmediatamente después puso su récord en 96 y, en la siguiente jugada, el base York Larese –que tan sólo jugó aquella temporada en la NBA– se cruzó la cancha corriendo hasta que lanzó un “alley oop” que Wilt no desaprovechó. Era el punto 98, quedaba 1:30 para el pitido final.

Después de 44 segundos caóticos en los que Chamberlain falló tres lanzamientos a la desesperada, consiguió irse de sus dos defensores y recibir un pase. Tomó el balón cerca del aro y, mientras caía, cuando aún restaban 46 segundos, la lanzó hacia el tablero. La bola entró y la predicción de Baylor se hizo realidad, aunque pareciera un sueño: “Un día el tipo anotará 100 puntos”.

El día había llegado. El estadio explotó de júbilo y el público invadió la cancha fuera de sí. El partido tuvo que ser detenido durante nueve minutos hasta que la gente volvió a la grada para disputar los 46 segundos que quedaban.

Chamberlain cerraba una estadística que no se ha vuelto repetir en la historia de la NBA: 36 de 63 tiros de campo y 28 de 32 tiros libres. “No fue tan asombroso. Si no hubiera salido la noche anterior y hubiera dormido un poco más, podría haber llegado a los 140”, sentenció. Pero jamás lo volvió a repetir. Ni él, ni nadie.

Fuente: www.abc.es

Foto: Wilt Chamberlain Archive

Video: Youtube.

Corrección: Alejandro Andrada.