Por: Gabriel Maldonado – Periodista

La llegada de la primera pareja de refugiados pone a San Luis en el primer plano a nivel nacional e internacional.

La llegada de la primera pareja de refugiados pone a San Luis en el primer plano a nivel nacional e internacional.

Una vez más, San Luis hace punta. El Gobierno de la provincia se comprometió a asistir a los refugiados sirios que quisieran venir, para ayudarlos a recuperar esa normalidad, esos sueños, esa vida que la guerra en su país les arrebató violentamente.

Entonces hubo gestiones, anuncios, planes. El gobernador, Alberto Rodríguez Saá, fue al Vaticano y participó, invitado por la Santa Sede, del encuentro en el que prometió convertir a San Luis en parte del corredor humanitario que se planteaba por entonces para dar una mano a miles de ciudadanos sirios expulsados de su tierra por la barbarie.

Hoy, esa solidaridad prometida es realidad. La llegada de la primera pareja de refugiados pone a San Luis en el primer plano a nivel nacional e internacional, con su programa de asistencia a quienes persiguen el objetivo de volver a vivir en paz. La Provincia es la única que se convirtió en “Estado Llamante” para atender el drama de los refugiados.

Pese a los insistentes pedidos del papa Francisco y las Naciones Unidas, y mientras los países europeos discuten qué cantidad de refugiados aceptan en su territorio y otras naciones cierran sus fronteras a los inmigrantes, la imagen de Rodríguez Saá junto a Lana y Majb en el Aeropuerto puntano es la primera de un gobernante tendiendo la mano a los refugiados, con una actitud solidaria y generosa. Y es sólo el primer paso.