A un año de su fallecimiento, el recordado músico fue homenajeado en el Teatro “Calle Angosta”, ante una sala repleta.

Homenaje al músico de parte de sus colegas

Homenaje al músico de parte de sus colegas.

En Villa Mercedes y otras localidades, todos conocieron a Aldo por su apodo, l “Sapito”, el diminutivo que perteneció a su padre, Aldo “Sapo” Ávila.

Cuando falleció, el 28 de diciembre del año pasado, estaba en plena actividad con “El Trébol Mercedino”, el grupo que su padre fundó hace 50 años y que él extendió. Sólo la enfermedad que lo atacó en los últimos meses de su vida lo alejó de los escenarios, hasta morir de un infarto.

Algunos de los grupos que venían de afuera de la provincia y que estuvieron presentes con su música fueron: Los Avhilando Trío, de Villa Dolores (Córdoba), cuyo nombre hace alusión en su comienzo al apellido Ávila, y que fue distinguido por las hermanas del guitarrista homenajeado. Al respecto, comentaron: “La distinción más grande es la amistad de Aldito, a quien seguimos sintiendo vivo en la música, en las historias y anécdotas. Era muy exigente musicalmente, gracias a él aprendimos a amar la música. Nuestro nombre hace referencia a su apellido y al hecho de hilar”.

“Paco” Flores fue otro de los artistas que animó la sensible velada. Oriundo de la ciudad de San Luis y radicado en la localidad de San Javier, expresó su recuerdo del “Sapito”: “Se merece un homenaje de por vida. Sobre el escenario interpreté una zamba en su honor titulada ‘´Llévame’´, que la escribí un día después de su sepelio, porque sentía que él me decía desde el cielo que escribiera. Las musas estaban porque sentí que me las enviaba él y así compuse esta canción”, dijo el músico.

También desde Luján de Cuyo, Mendoza, actuó “Sangre Nueva”, trío de música cuyana, que era apadrinado por el hijo el “Sapito”. Sobre eso, manifestaron que: “Le puso el nombre a la agrupación y nos apadrinó desde muy chicos. Nos marcó una raíz con sus canciones”.

Por su parte los infaltables de “El Trébol Mercedino”, tradicional agrupación villamercedina de tonadas cuyanas, del cual era guitarrista el músico fallecido, fundado hace 50 años por su padre, le pusieron el broche de oro a tan emocionante encuentro. En sus palabras, dijieron que “es una noche de sensaciones encontradas. Sin duda que no será una actuación más y estará dedicada especialmente al Aldito”.

 

La familia de Aldo

Los responsables de llevar adelante dicho evento fue la familia, a través de Viviana, Araceli y Patricia Ávila, hermanas del guitarrista fallecido, que concretaron el homenaje en honor a su hermano. “Gracias a la gente del Molino, por permitirnos realizar esto que fue como un abrazo musical. Estamos muy felices por la gran convocatoria. La idea fue que estuvieran los más íntimos de Aldito”, detalló.

Mientras que el padre, el “Sapo” Raúl Tránsito Ávila, uno de los emblemas del género folklórico cuyano y uno de los fundadores de “El Trébol Mercedino”, declaró: “Es un momento muy difícil para expresar lo que siento, porque es muy doloroso lo que me ha pasado. Agradezco a toda la gente que ha venido a este homenaje”.

Nota y fotos: Federico Marilungo

Prensa Complejo Molino Fénix