A pocos días de su inauguración, el nuevo lago ya se erige como un destino seguro para disfrutar en familia.

Parejas de enamorados, familias, padres que enseñan a nadar a sus hijos y grupos de amigos disfrutan del embalse

Parejas de enamorados, familias, padres que enseñan a nadar a sus hijos y grupos de amigos disfrutan del embalse

El 21 de diciembre inicia la estación estival, pero en cuestión de sensación térmica empezó hace algunas semanas, a tal punto que las entidades con piscinas y balnearios ya comenzaron a abrir sus puertas, mientras que las márgenes del río Quinto son visitadas por decenas de personas, especialmente el sector conocido como Puente de Madera o la vera de la Autopista de las Serranías Puntanas de Ruta Nacional N° 7. Sin embargo, ahora la ciudad cuenta con una nueva opción que ya comenzó a brindar sus bondades para regocijo de toda la comunidad.

El Gobierno de la provincia culminó una obra muy anhelada, el embalse ubicado al sur de la ciudad, puntualmente a metros del Parque Costanera Río Quinto, que alguna vez, hace varias décadas, fue popularmente conocido como “El Lago”, en virtud de contar con un pequeño pero pintoresco recorrido acuático que permitía el alquiler de botes para paseo.

Hace menos de una semana se inauguró el enorme espejo de agua que se alimenta del río Quinto y que ofrece todas las comodidades para bañistas, como también para la práctica de algunas actividades náuticas, con un paisaje que rememora postales costeras con playas de arena, sombrillas de paja y un sistema que permite mantener el cauce limpio e ideal para ser disfrutado en familia.

Parejas de enamorados, familias, padres que enseñan a nadar a sus hijos, grupos de amigos que practican clavados, el disfrute de la merienda y hasta el almuerzo son algunas de las escenas que ya se aprecian en el balneario más grande de Villa Mercedes, diseñado con todas las medidas de seguridad para que el disfrute sea completo.

Mario Vargas, camionero rosarino que periódicamente realiza viajes de trabajo al Parque Industrial Sur de la ciudad, se reconoció “sorprendido con este lugar, del que me hablaron en la fábrica a la que llevo insumos, pero pensé que me estaban haciendo una broma. Ante la duda, y mientras los operarios descargan la mercadería, decidí llegarme para ver qué había, y me encontré con este pedacito de mar. Hace muchos años que vengo a Villa Mercedes y siempre dije que la gran contra que tiene la ciudad es la ausencia de balnearios, como los que hay en el circuito serrano o en otras localidades de San Luis, pero ahora esto es un lujo. En unos días debo volver, y lo haré con toda la familia”, dijo.

 

Nota, fotos y videos: ANSL.

Corrección: Berenice Tello.