Los estudios forman parte del proyecto “Transporte de agua, sales y sedimentos en la Cuenca del Morro: herramientas para su gestión”, impulsado por el Grupo de Estudios Ambientales (GEA-Conicet), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional del Agua, la Universidad Nacional de La Plata y el Gobierno de San Luis, que invertirá $11 millones para su ejecución. Estas mediciones alimentarán un modelo de simulación que permitirá (a través de una computadora) analizar qué tipo de trabajos se adaptan mejor a la zona, y cuáles no, según las variables definidas.

Representantes de la cartera medioambiental, Conicet, INTA y San Luis Agua, se reunieron en las dependencias ministeriales.

Representantes de la cartera medioambiental, Conicet, INTA y San Luis Agua, se reunieron en las dependencias ministeriales.

Las diferentes acciones que se llevan adelante para atenuar el desbalance hídrico en la Cuenca del Morro, ponen de manifiesto la preocupación de muchas instituciones -tanto públicas como privadas- que trabajan permanentemente a fin de revertir la situación de emergencia ambiental en la zona.

El pasado viernes, representantes del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción recibieron a autoridades y técnicos del INTA, San Luis Agua y del GEA-Conicet, para definir las primeras acciones del proyecto “Transporte de agua, sales y sedimentos en la Cuenca del Morro: herramientas para su gestión”, que tiene como objetivo central acompañar los trabajos de mitigación y adaptación que lleva  adelante la provincia en la zona.

“Definimos los puntos específicos donde mediremos (en campo) el caudal de los ríos y la elevación de las napas freáticas”, explicó el investigador del Conicet, Esteban Jobbágy. Y adelantó: “Como parte de los trabajos, filmaremos los ríos -en tiempo real- para observar de qué forma se producen los cortes y la erosión”.

Sobre la continuidad del proceso, señaló: “El objetivo es alimentar un modelo de simulación (que es como un juego de computadora), que permite analizar el comportamiento del agua y el sedimento que corre en la zona, entre otros aspectos”. Y aclaró: “Este sistema no busca medir para monitorear, sino medir para que el modelo funcione lo más real posible”.

Finalmente, destacó que estos estudios brindarán herramientas específicas para determinar qué tipo de acciones se adaptan mejor a la zona, y cuáles no, al definir diferentes variables.

Los trabajos son totalmente financiados por la Provincia ($11 millones) correspondiendo la inversión, en esta primera instancia, a la adquisición de equipamiento específico para un sistema de registro y alerta para el monitoreo permanente en la zona. Por esta razón, también participaron de la reunión los responsables de la empresa adjudicataria,.

Desde las entidades involucradas destacaron que este plan permitirá profundizar la explicación de los fenómenos observados y sus causas, revisando sus tendencias temporales y sus respuestas a los usos de la tierra y las fluctuaciones climáticas.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.