Son egresados del Instituto de Formación Docente Continua San Luis. También recibieron sus diplomas alumnos del postítulo en Actualización Académica en Enseñanza de Inglés.

Egresaron cerca de 70 nuevos docentes.

Egresaron cerca de 70 nuevos docentes.

El Centro Cultural “Puente Blanco” se colmó este martes de sonrisas y flashes para celebrar el egreso de nuevos profesionales que se sumarán al sistema educativo provincial. Se trata de flamantes profesores de Educación Primaria e Inglés y de educación secundaria en Ciencia Política, Lengua y Literatura, Historia y Geografía. También recibieron sus diplomas quienes cursaron el postítulo en Actualización Académica en Enseñanza de Inglés para nivel primario.

El acto fue encabezado por el ministro de Educación, Marcelo Amitrano, junto a autoridades del Instituto de Formación Docente Continua San Luis (IFDC) donde se formaron los flamantes educadores.

El funcionario aprovechó para hacer un repaso por la realidad educativa que vive el país y se refirió a la crisis en el sistema convivencia para detallar lo que deberán afrontar de ahora en más en las aulas. “Los necesitamos mucho. Les tenemos que demandar a ustedes un esfuerzo extra en recuperar nuestros vínculos, la convivencia, nuestras reglas de juego, el diálogo y la tolerancia en beneficio de nuestros chicos. Tenemos que gestionar algo extremadamente complejo como es la educación”, dijo.

Al respecto, agregó que “hoy un docente no enfrenta sólo cuestiones pedagógicas y de aprendizaje, sino que debe gestionar situaciones difíciles que se originan fuera de la escuela y son trasladadas o repercuten en las aulas”.

“Necesitan mucho acompañamiento en esto. Nosotros confiamos en esa sensibilidad especial para detectar algo que no está bien en un chico para tener una alerta temprana y accionar desde distintos lugares. Pero no se puede tirar toda la responsabilidad ni a la escuela ni al docente en la gestión de esos problemas. El Estado, sus distintas instituciones, y las organizaciones intermedias deben involucrarse en la gestión de esas situaciones. Es lo que pedimos y lo que tratamos de apalancar y generar. Involucrar a todos los que quieren participar y aportar a la educación. El problema que se da en la escuela es un problema de toda la sociedad, pero no se puede pedir a la escuela que resuelva los problemas de la sociedad”, afirmó Amitrano.

La Sala Hugo del Carril se colmó de egresados.

La Sala Hugo del Carril se colmó de egresados.

Un sistema educativo en crisis

El ministro enfatizó que el problema que atraviesa la educación no es algo sólo local sino que es un fenómeno mundial. “Somos conscientes de la heterogeneidad, complejidad y dinámica actual. Nuestros sistemas educativos no pueden dar respuestas a lo que la sociedad y los chicos están demandando. Esto se vive de una u otra forma en todos los países. Tuvimos un gran sistema concebido para determinadas relaciones sociales, económicas y políticas y una cosmovisión del mundo, pero esas relaciones han cambiado. Entonces hay que hacer un esfuerzo para interpretarlo. Las consecuencias de seguir haciendo lo mismo es lo que hoy vive el país”, advirtió.

Al respecto, señaló que el 50% de los chicos no está en la escuela secundaria, lo cual es nefasto para el futuro del país. Y se refirió a los inconvenientes que se dieron en Buenos Aires durante las pruebas del operativo nacional de medición de conocimientos Aprender 2016. “De qué sirve discutir la evaluación y la calidad educativa si la mitad de los chicos del país no está en la escuela. Y es porque el sistema los expulsa, porque no los comprende, porque les falta motivación, por razones económicas, entre otras. Esa es la realidad que tenemos que gestionar”, dijo.

Como respuesta, el ministro resaltó que “hay que educar para lo inesperado” y pidió poner el acento en los valores y en la convivencia. “El mundo al que se van insertar los chicos no lo podemos siquiera imaginar. ¿Cómo serán San Luis en 20 años y la Argentina en 30 años? ¿Cuál va a ser la oferta laboral? ¿Qué deberán saber? Ante lo inesperado tenemos una certeza: tenemos que formar buenos ciudadanos, probos, tolerantes, democráticos, con pensamiento crítico, capacidad de adaptación y trabajo en equipo. Con valores propios de nuestra historia y nuestras tradiciones y cultura. Después tenemos tiempo para que adquieran los conocimientos”, aseveró.

Acerca del perfil esperado, el ministro enfatizó que esperan profesionales creativos y proactivos. “No se conformen. Cuestionen todo. Sueñen. Los necesitamos libres en sus sueños. Dígannos ustedes las formas y cómo quieren hacer para enseñar, ésa es para nosotros la innovación que nos puede dar una punta para encontrar salidas a esta crisis. Necesitamos aires nuevos y visiones nuevas. A eso los invitamos. Ése es el desafío”, concluyó.

Los nuevos profesores juraron durante el acto.

Los nuevos profesores juraron durante el acto.

Aprender 2016, una muestra de la crisis

Amitrano hizo un paréntesis para referirse a lo acaecido con el operativo de medición de conocimientos, como una foto de lo que está pasando en la educación a escala nacional: “Nos tiene que hacer replantear muchas situaciones. Hoy estuvo la evaluación a nivel nacional, el operativo Aprender, que por suerte en la provincia se realizó con total normalidad, alto nivel de asistencia y estamos muy contentos. Pero en los noticieros nacionales vemos que lo que debió ser algo importante y en que todos acompañemos se convirtió en una discusión, con escuelas tomadas, falta de diálogo, planteos intolerantes y cuestionamientos. Lo que debió ser algo que nos sirviera a todos terminó desvirtuado, lamentablemente. Esto pone una vez más de manifiesto que tenemos que recuperar imperiosamente en la educación las reglas de convivencia entre nosotros”.

Un nuevo camino

La rectora del IFDC, Flavia Morales, también habló para los flamantes egresados y los instó a ser creativos. “Este tiempo que inicia para ustedes como profesores implica un gran desafío. Es un tiempo de turbulencia y movimiento que altera los escenarios sociales y los educativos en particular. Se han formado para cumplir con la gran tarea educadora. Es un tiempo de creatividad y oportunidades. No olviden el compromiso ético que tienen con cada uno de los estudiantes con quienes conviven en las aulas. El tiempo educativo evoluciona. Nunca dejen de reflexionar sobre la propia práctica, allí encontrarán las semillas de la innovación que les permitirá generar experiencias cada vez más enriquecedoras. Es un tiempo de alianzas necesarias para reconstruir el espacio educativo”, recalcó.

 

También, la flamante egresada Agostina Spin Borgore habló en nombre de sus compañeros: “El día que ingresé a estudiar lo hice con un futuro incierto, seguramente como muchos de ustedes. Insegura y sin saber si realmente la docencia era la profesión a la que quería dedicarme durante toda mi vida. Año a año fui ratificando mi decisión y la sonrisa de cada alumno cuando realicé las prácticas me hizo más fuerte en la decisión”.

 

 

Nota y fotos: Darío Calderón – Prensa Ministerio de Educación.

Corrección: Mariano Pennisi.