El Teatro Independiente Mercedes exhibió, en el Salón Blanco, la pieza artística humorística que cuenta la historia de una familia del 1900 que vive distintas circunstancias, siempre comparándose con unos vecinos de enfrente.

El TIM presentó la obra “Las d’enfrente” en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo.

El TIM presentó la obra “Las d’enfrente” en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo.

El elenco que se presentó este martes en el Salón Blanco contó con Mónica Falabelli (doña Dorotea), Edgardo Castro (don Esteban), Fernanda Abalos (Esther), Silvia Álvarez (Celia), Ricardo (Alejandro Mariño), Fabián Zerda (Genaro) y Anita Zarate (la empleada).

La historia inició con un padre con acento italiano (don Esteban), tacaño y reclamador por la atención que no tiene en su casa por parte de su esposa (doña Dorotea) y de sus hijas (Celia y Esther), quienes le exigen cosas que la familia de enfrente tiene, como por ejemplo, una empleada y otro negocio para su padre, que es almacenero.

Luego, la amiga “chusma” de las chicas (Helena) entró en escena con pronósticos y diagnósticos de distintas situaciones sociales de los vecinos, como la enfermedad de su hijo Ricardo (quien en realidad es un vago), y el casamiento de hija menor de las de enfrente, lo que causa que organicen una boda rápido, para ganarle a la familia del otro lado de la calle.

Entonces, doña Dorotea propone a sus hijas que se casen con el trabajador del almacén de su padre (Genaro). La suerte favorece a Celia, quien en dos palabras consigue que Genaro le proponga casamiento para antes de marzo (mes en el que se casará la hija de los Fernández).

Allí vuelve Ricardo a escena, quien después de explicarle a su madre por qué se siente mal, recibe las indirectas románticas de Helena, que lo enamora.

A continuación, el padre llega a casa y se entera de la noticia del casamiento de Genaro con Celia, y se alegra porque el compromiso es con alguien que conoce bien.

 

Ricardo y la hermana solterona, divirtiéndose, pintan la siguiente escena: mientras llega la vecina contando que en el diario aparece el casamiento de la hija Fernández. Ahí, Dorotea pide que se publique un anuncio en el diario La Nación sobre el compromiso de Celia con Genaro.

Seguidamente, Dorotea y Esteban debaten sobre el salario de Genaro, todo a fin de comprar más cosas para su hogar. Entra en escena Genaro, quien es manipulado por Dorotea para que pida un aumento a don Esteban.

“No es envida, es amor propio”, le marca doña Dorotea a su esposo después de una siesta. También quiere sacarle dinero para cumplirle una promesa a la Virgen de Luján, por la alegría de Ricardo.

Tras pedidos y pedidos a la mucama, la madre del hogar echa a la empleada, argumentando que pueden contratar a otra. Ahí vuelve a escena Helena, que tras encontrarse con Ricardo le dice que tiene novio y le rompe el corazón.

El resto de la obra transcurre por distintas idas y vueltas dentro de la familia. Noticias inesperadas y sucesos que llegan a un final único, todo en un ambiente humorístico, causando la diversión del público, que despidió cálidamente a los miembros del elenco.

Las presentaciones de Réquiem (rock) el jueves, y de Escuela de Rock el viernes darán continuidad al Ciclo Cultural. Los dos espectáculos serán a las 17:00 y con entrada libre y gratuita.

Nota: Pablo Lucero.

Fotos: Luciano Grangetto.

Video: Guillermo Ramón.

Edición: Luciana Picca.

Corrección: Mariano Pennisi.