La cartera de Medio Ambiente, Campo y Producción y la Universidad Católica de Cuyo firmaron este miércoles dos convenios específicos: por un lado, la casa de altos estudios le cede al Ministerio un consultorio dentro del Hospital Escuela de Pequeños Animales “San Francisco de Asís”, para que veterinarios del Ministerio trabajen en la recuperación de los ejemplares heridos. Por otra parte, de forma voluntaria, estudiantes de la carrera de Veterinaria podrán colaborar -en terreno- con profesionales de la cartera provincial en aspectos relacionados a la fauna silvestre.

Moleker y La Malfa, al momento de la firma de los convenios específicos.

Moleker y La Malfa, al momento de la firma de los convenios específicos.

Aquel convenio marco firmado entre el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción y la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo), el pasado 30 de marzo, fue el desencadenante de una serie de acuerdos específicos que comenzaron a concretarse unos meses después, precisamente, en la mañana de este miércoles.

En las dependencias ministeriales, el titular de la cartera medioambiental, Cristian Moleker, y el decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UCCuyo, José La Malfa, rubricaron dos convenios específicos que se traducen en importantes beneficios para ambas instituciones.

Por un lado, la casa de altos estudios le cede al Ministerio un espacio dentro del Hospital Escuela de Pequeños Animales “San Francisco de Asís”, para que veterinarios de la cartera provincial trabajen en la recuperación de los ejemplares heridos. “El objetivo principal es preservar la salud y el bienestar animal, cuidando nuestra fauna autóctona”, priorizó La Malfa.

El otro convenio abre una oportunidad de crecimiento y experiencia a los alumnos de la carrera de Veterinaria de la UCCuyo. De forma voluntaria, los estudiantes podrán colaborar -en terreno- con los veterinarios del Ministerio, en aspectos relacionados a la fauna silvestre:

– Asistencia auxiliar veterinaria.

– Colaboración en la rehabilitación y liberación de animales silvestres.

– Colaboración para el enriquecimiento ambiental en los recintos del Centro de Conservación de Vida Silvestre.

– Asistencia en la alimentación de animales no peligrosos y mantenimiento de

recintos.

– Colaboración en la reforestación del área natural protegida con árboles autóctonos.

– Relevamiento de la flora y la fauna del área natural protegida.

– Charlas de educación ambiental y actividades de difusión en escuelas y/o instituciones públicas o privadas.
– Colaboración en las investigaciones que se realicen dentro del Centro de Conservación de Vida Silvestre.

 

Acciones colaborativas

La Malfa definió como “esencial” el trabajo conjunto que llevan adelante ambos organismos: “La vinculación de lo público-público y lo público-privado, siempre trae buenos beneficios. Entendemos, y está más que demostrado, que las acciones conjuntas son las que logran grandes resultados”.

 

Nota y foto: Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.

Corrección: Mariano Pennisi.