El especialista en Climatología disertó en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo sobre los efectos del cambio climático. La actividad fue organizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que además trabaja con Barros en la mejora de la Red de Estaciones Meteorológicas.

Vicente Barros disertó en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo sobre los efectos del cambio climático.

Vicente Barros disertó en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo sobre los efectos del cambio climático.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología, a cargo de Alicia Bañuelos, tiene, entre otros, el objetivo de promover la divulgación de la ciencia, la tecnología y la innovación en la sociedad sanluiseña. En este contexto invitó al especialista en Climatología, Vicente Barros, para dictar una disertación sobre los efectos del cambio climático, titulada “La Argentina frente al Cambio Climático”.

Al comenzar su presentación, Barros hizo una síntesis del último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, un organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que realiza un compendio del consenso científico respecto al estado en el que se encuentra el tema, y es la base de las negociaciones políticas para llegar a acuerdos como el que logró la adhesión de la mayoría de los países en la Conferencia Internacional de Partes sobre Cambio Climático, en el 2015 en París.

El especialista indicó que “lo que causa el cambio climático son los gases de efecto invernadero, que están en la naturaleza desde antes que el hombre llegara. Pero el problema es que el hombre está emitiéndolos, haciendo que aumenten las concentraciones de estos gases”.

Tras repasar el incremento de las concentraciones de estos gases durante los últimos 50 años, explicó que “esto provoca variaciones de la temperatura promedio mundial, cambios en las precipitaciones y los vientos, entre otros”.

Barros planteó que la actividad volcánica, las radiaciones solares y astronómicas tienen incidencia en posibles cambios climáticos, y resaltó que es la actividad humana el principal factor de cambio. “Lo que básicamente va a hacer distinto el clima en los próximos 100 años está relacionado a lo que hagamos nosotros”, planteó durante la disertación, de la que participaron funcionarios del Ministerio de Ciencia y Tecnología, del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, autoridades de la EEA San Luis del INTA, y público en general.

Barros explicó que se realizaron escenarios climáticos, predicciones en base a la cantidad de emisiones que continuarían. En el mejor escenario, reduciendo las emisiones, se va a seguir produciendo un calentamiento pero al mismo ritmo actual, llegando al 2100 con 1 grado promedio sobre el registro actual.

La actividad fue organizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, quien además trabaja con Barros en la mejora de la Red de Estaciones Meteorológicas.

La actividad fue organizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que trabaja con Barros en la mejora de la Red de Estaciones Meteorológicas.

“En el peor de los escenarios, sin tomar medidas de reducción de emisiones, habrá calentamientos de hasta 12 grados promedio en determinadas zonas, cambiando la forma de vida en esos lugares”, detalló.

Este escenario plantea 4 grados de aumento promedio de la temperatura a nivel global. “Decimos 4 grados y para algunos lugares como Siberia parece mejor, pero son 4 grados en promedio y el aumento de la temperatura es siempre mucho más sobre los continentes que sobre los océanos”, planteó.

Este incremento de la temperatura aumentaría el nivel del mar en un orden promedio de los 80 centímetros.

El cambio climático afecta a las zonas polares, provoca desertificación, ocasiona inundaciones y sequías. “El cambio climático trae consecuencias, hay impactos en todo el mundo y en todos los sistemas; algunos cambios han sido observados desde 1950 y están relacionados con la actividad humana”, reflexionó el experto .

“El primer problema es la extinción masiva de sistemas y especies, porque es un proceso irreversible”, sentenció. “El segundo problema es el agravamiento de la crisis del agua. En algunas regiones del planeta el agua es un recurso escaso, y el agua potable aún más. Y esto se va a agudizar”.

Otras consecuencias son la mayor frecuencia de eventos extremos, como inundaciones, y el aumento del nivel del mar. “Aumenta el nivel del mar y las zonas bajas se pierden, pero éste no es el mayor problema; cuando hay tormentas que empujan el agua, en la Argentina serían las sudestadas, hace que al estar más alto el mar, la ola de inundación llegue más alto y más lejos”, indicó.

Barros explicó que otro problema relacionado es la propagación de vectores y enfermedades: “Sabemos que el dengue es cada vez más frecuente, porque nuestro clima se está haciendo más tropical y más húmedo”.

“En resumen, los mayores impactos se van a dar en los países en desarrollo, que son países que tienen bajo conocimiento del problema e instituciones débiles para manejarlos. En los países intermedios, como el nuestro, tenemos el conocimiento, pero no siempre la sociedad y el gobierno lo saben aprovechar”, explicó.

El especialista señaló que estos cambios además son causantes de conflictos civiles: “Si tenemos una desertificación en una zona, donde ya de por sí el agua es escasa, la población se va a tener que desplazar porque ya no podrá cosechar, por ejemplo, y esto puede ocasionar olas migratorias y conflictos sociales”.

Otro de los ejes tratados fue la distribución de las emisiones en el mundo, cuánto emiten los países desarrollados y cuánto los países en vías de desarrollo, así como las medidas que acordaron tomar, en el 2015 en París, para iniciar un proceso de reducción de emisiones.

Barros indicó que aunque los países desarrollados son los responsables de la mayoría de las emisiones realizadas hasta el momento, actualmente los países en vías de desarrollo ya emiten la misma cantidad de gases de efecto invernadero que los desarrollados.

Planteó que la Argentina, dentro de los países en vías de desarrollo, es un importante emisor. “No podemos solucionar el problema porque atenta contra el desarrollo. Aquí está el problema, porque los países para crecer necesitan más energías y no les podemos exigir que no emitan más. Además dicen: ‘No somos responsables, porque los que aumentaron las concentraciones hasta el presente son los países desarrollados”, expresó.

El compromiso asumido por todos los países firmantes del acuerdo vinculante resultante de la Conferencia Internacional de Partes sobre Cambio Climático, es evitar que la temperatura promedio global suba por más de  2 grados.

El especialista detalló que Argentina ofreció reducir sus emisiones en un 15% en relación al nivel máximo de emisión en la próxima década. En tanto, Estados Unidos, que junto a China suman el 40% de las emisiones globales, ofreció para el 2025 bajar un 27% sus emisiones respecto del 2005, mientras que China ha dicho que planea llegar a su pico de emisiones para el 2030.

A continuación, Barros planteó los escenarios climáticos de la Argentina en relación al cambio climático. “En este contexto la Argentina salió favorecida, se calentó poco, porque estamos en un hemisferio oceánico”.

En el final, el académico indicó que Argentina está sobre los promedios mundiales de emisión, y que deberá asumir el compromiso de buscar una mayor eficiencia en la energía, el manejo de la basura, los edificios y el transporte. Barros también planteó las oportunidades de reducción de emisiones en base a la captura y secuestro de carbón como la forestación, los biocombustibles y el cambio de uso de petróleo por gas.

Nota: Emanuel Lorenzoni – Prensa del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Foto: Luciano Grangetto – ANSL