El 17 de marzo de 1973, Nicolino Locche perdía por nocaut ante el colombiano Antonio Cevantes, “Kid Pambelé”, en su intento por recuperar la corona mundial welter junior de la AMB. “El intocable” había llegado al ocaso de su carrera.

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Locche esquiva pero “Kid Pambelé” lo cortó en el 3° y fue TKO en el 10°.

“Eso no es boxeo”, dicen que dijo furioso Antonio Cervantes, más conocido como “Kid Pambelé”, la noche del 11 de diciembre de 1971 cuando en el mítico Luna Park, Nicolino Locche lo vencía por puntos en decisión unánime para retener su corona mundial de welter junior de la AMB (Asociación Mundial de Boxeo).

“El intocable” venía de la cuestionada escuela de Paco Bermúdez; en realidad el transgresor, el que rompía los moldes era Nicolino que hacía “otra cosa” en un deporte violento: vencía sin violencia.

El destino los haría cruzar guantes de nuevo pero esta vez los papeles se invertirían. Ahora la faja ecuménica era de “Pambelé” y quien iba a buscar la gloria perdida era Locche. El 17 de marzo de 1973, el lugar elegido para el combate era el ideal: la Plaza de Toros Maestranza César Girón de Venezuela, con un Cervantes contundente, noqueador, ídolo nacional en su Colombia natal y esta vez, “el torero” Locche era embestido por “Kid Pambelé” en su papel de toro.

Aquella noche, Nicolino fue mortal, “tocable”. Perdió su única pelea por nocaut de sus cuatro reveses a lo largo de 18 años sobre la lona de un ring que lo vio triunfador en 117 de sus 136 combates con 14 empates.

Antonio Cervantes es sinónimo del ocaso en la carrera de Locche. El colombiano de San Basilio de Palenque reinó hasta que la historia quiso congraciarse con “el intocable”, porque un 17 de marzo pero de 1976, “Pambelé” se topó con un muchachito de 17 años llamado Wilfredo Benítez, que quiso ser el campeón del mundo más joven de la historia.

Nota y contenidista: Adolfo González.

Foto y video: Web.

Edición: Martín Micali.

Corrección: Berenice Tello.