Más de 500 niños de entre 3 y 13 años concurren cada miércoles al taller que dicta la Universidad de La Punta (ULP) en la colonia de vacaciones de la Asociación de Empleados Bancarios Argentinos (ASEBA). La actividad busca despertar la pasión por la ciencia y la tecnología y, al mismo tiempo, fomentar la creatividad y el trabajo en equipo.

Divididos en grupos por edades, los chicos experimentan con los distintos kits de robótica de la ULP.

Divididos en grupos por edades, los chicos experimentan con los distintos kits de robótica de la ULP.

Los miércoles se viven de una manera distinta en la colonia de la Asociación de Empleados Bancarios Argentinos (ASEBA). Y es que los chicos que concurren allí de lunes a viernes para disfrutar de sus vacaciones, saben que ese día podrán divertirse y crear libremente en el taller de “Robótica de Verano” que dicta la Universidad de La Punta (ULP).

La propuesta extracurricular que impulsa la casa de estudios provincial en plazas, colonias y espacios públicos de toda la provincia, continúa teniendo una gran adhesión tanto en los locales como en los turistas. En ella, se busca despertar la pasión por la ciencia y la tecnología y, al mismo tiempo, fomentar la creatividad y el trabajo en equipo en los más chicos.

“Desde sus inicios, `Robótica de Verano’ ha sido una propuesta exitosa. Para nosotros es una experiencia muy linda en la que los chicos aprenden jugando. Ese es el enfoque que queremos darle al programa, que a partir de marzo se trasladará a las escuelas de la provincia”, destacó Pablo Miranda, jefe del Programa Robótica de la ULP, quien participó ayer de la actividad en el Club ASEBA.

Particularmente, en la colonia de los bancarios, robótica se complementa con actividades recreativas, pre-deportivas, clases de natación y campamentos. Incluso con “Ajedrez de Verano” (se dicta allí los lunes y jueves), la otra popular iniciativa de la ULP que eligen los turistas en estas vacaciones.

“Los chicos esperan felices los talleres de la ULP. Los miércoles no ven la hora de tener su consigna para ponerse a crear. En el caso de los más chiquitos, por ejemplo, la robótica logra que estén entretenidos y trabajen juntos por un mismo objetivo”, asegura Walter Barbeito, coordinador deportivo del Club ASEBA.

La disciplina que eligen los chicos

Divididos en grupos por edades, los más de 500 alumnos que asisten a la colonia de ASEBA, descubren y experimentan la robótica de la mano de la ULP. Isabela (5) y Lautaro (5) son dos de ellos. “Con las nenas queremos hacer un robot que gire. Vamos a ver si funciona. A mí me encanta armar robots”, confiesa la pequeña. Por su parte, su compañerito asegura que lo más lindo de hacer robótica es construir máquinas rodeado de sus amigos.

Para Felicitas (8) y Candela (13), en tanto, la robótica se convierte en la posibilidad de usar su imaginación sin límites. “A mí me gusta armar distintas cosas y jugar carreras de autos hechos por nosotros”, dice Cande. Felicitas también disfruta de este espacio: “En robótica estamos en grupos, armamos cosas y nos re divertimos. ¡Quiero que sea miércoles otra vez!”.

 

Nota: Prensa ULP.

Foto: Axel E. Seleme.

Contenidista: Pablo Lucero.