En el libro “Apuntes biogenealógicos para la historia de San Luis y Cuyo” los historiadores, Nora Costamagna y Roberto Colimodio, amplían y examinan a las primeras familias puntanas. Además aportan documentos inéditos.

A la disertación asistió el historiador Jesús Liberato Tobares.

A la disertación asistió el historiador Jesús Liberato Tobares.

“Poco a poco vamos acariciando los ariscos contornos de la verdad histórica. Nora Costamagna y Roberto Colimodio nos ayudan a caminar hacia esa ansiada meta”, prologa el historiador Jesús Liberato Tobares al libro “Apuntes biogenealógicos para la historia de San Luis y Cuyo”.

Costamagna es profesora de Historia y Geografía. Miembro del Centro de Historia de la Villa de Merlo y de la Junta de Historia de San Luis. Miembro también de la Sociedad Argentina de Escritores Filial Villa Mercedes, de la Junta de Historia de Río Cuarto y de los Centros de Estudios Genealógicos de Córdoba, Rosario y San Juan. Autora de “Historia de Merlo”, “El Secreto del Microclima”, entre otros, y coautora además de “Las Raíces del Poeta” y “Juan Bautista Baigorria”.

_ ¿Por qué Juana Coslay con c y no con k?

_ Porque los españoles antiguos no conocían la k y el testamento dice claramente Coslay. Los únicos dos documentos que la mencionan uno es de 1700 y el otro de 1720. La leyenda surge en 1880 con el periódico El Oasis y luego es tomada por el historiador Gez. Al probar su existencia documental decidimos también diferenciar este trabajo como un aporte histórico alejándonos de la leyenda. Si Juana Coslay hubiese estado, como dice la leyenda, en 1594, hubiese procreado a sus hijos a los 60 o más años de edad y eso es una prueba incostatable. De Juana Coslay descienden miles de personas, los Sosa, los Díaz Barroso y hasta Juan Pascual Pringles lleva su sangre.

_ ¿Cuándo y cómo inició la investigación?

_ Hace ya unos cuantos años, cuando observamos que había varios historiadores que dudaban de la existencia de Juana, y a raíz de encontrar el testamento de María Magdalena Gómez Isleño, surgió la idea de trabajar sobre ella. Quienes nos precedieron, como decía Urbano J. Nuñez, llenaron los “huecos” con su imaginación o con tradiciones orales que si bien son válidas, deben dar examen y confrontarse con los documentos. La leyenda nos habla de la princesa Arozena, en 1594, bautizada Juana Koslay, no hay un sólo documento que lo pruebe o lo infiera. Sin embargo, existen documentos que sí prueban su existencia 40 años después.

La investigación surgió junto a Roberto Colimodio ya que trabajamos en equipo y eso nos dio otra mirada, un complemento y hasta un dejo crítico. El debate es permanente como intercambio de ideas.

La investigación puede ser extensa o no, pero el análisis de lo encontrado lleva más tiempo. Pues no solo es presentar un documento, sino comprenderlo en su contexto y confrontarlo con lo ya escrito y obviamente con otros documentos respaldatorios, no siempre el documento es verosímil.

“Juana Coslay”, el trabajo que presentamos en las novenas jornadas de Historia, es uno de los 25 artículos que contiene nuestro libro con documentación conocida que ampliamos y con otros documentos inéditos de los archivos de San Luis, Mendoza y Buenos Aires.

También trabajamos sobre un aspecto historiográfico olvidado que es la Genealogía, esta ciencia complementaria de la Historia permite comprender mejor la realidad de las distintas épocas.

_ ¿Qué otras imprecisiones hay en torno a Juana Coslay?

_ Pudimos probar que el matrimonio de Juana Coslay con Juan Gómez Isleño se realizó pero no en la fecha de la fundación, ya que es posterior, alrededor de 1633. Se realizó un profundo trabajo de archivo en el que sólo se encontraron dos documentos en que se menciona la existencia de Juana.

En el libro que acabamos de publicar junto a Roberto Colimodio “Apuntes biogenealógicos para la historia de San Luis y Cuyo”, realizamos aportes inéditos muy importantes para nuestra historia, que no han sido tratados con anterioridad.

_ ¿Era india?

_ No lo podemos afirmar ni negar, el acta de bautismo no apareció ya que los libros de la iglesia se inician en San Luis en 1700, pero quizás algún día pueda descubrirse qué pasó con los libros anteriores y podamos realmente saber la verdad.

Nora Costamagna y Roberto Colimodio presentaron Apuntes biogenealógicos para la historia de San Luis y Cuyo, durante las novenas jornadas de Historia realizadas en Merlo.

Nora Costamagna y Roberto Colimodio presentaron Apuntes biogenealógicos para la historia de San Luis y Cuyo, durante las novenas jornadas de Historia realizadas en Merlo.

_ ¿Por qué cree que es necesario revisar episodios históricamente aceptados?

_ Es necesario para encontrar la verdad. Si nos hubiésemos quedado con la aceptación de los primeros cronistas hoy Cabral sería rubio y de ojos celestes, como lo describió Pastor Obligado, o bien el granadero Juan Bautista Baigorria hubiera muerto en San Lorenzo como escribe Felipe Pigna.

Es importante que la historia sea contada con el respaldo de documentos que sustenten las afirmaciones del historiador. No olvidemos que hasta 1944 se afirmaba que San Luis fue fundada por García Oñez de Loyola.

La aceptación de un hecho histórico debe pasar diversas pruebas, no se acepta por empatía sino por comprobación irrefutable, como dice un historiador amigo.

Los archivos aún guardan muchos documentos que no han sido trabajados, porque la historia no es algo estático, sino que nuevos documentos nos llevan a nuevas pistas, porque quienes nos precedieron en la historia dejaron grandes huellas que permiten y abren nuevas investigaciones y hoy con el acceso de la tecnología podemos llegar a ingresar a varios archivos que aún están inexplorados.

_ ¿Considera que se está despertando en San Luis nuevamente el interés por la historia, producto, en parte, por la Semana de la Puntanidad?

_ En gran parte es valioso. Desde el Centro de Historia de la Villa de Merlo incentivamos nuevas investigaciones; hace ya 18 años que trabajamos en las Jornadas de Historia de la provincia de San Luis y que siempre sostuvimos que no habrá una historia completa de la provincia hasta que todos los pueblos de San Luis tengan su historia escrita y se hayan rescatado todos los héroes anónimos que participaron de una u otra manera en el quehacer provincial.

En las próximas Jornadas se cumplirán 20 años con ponencias y trabajos de investigación de los cuales muchos aún se encuentran inéditos.

Nota y fotos: Matías Gómez.

Corrección: Berenice Tello.

Contenidista: Rosana Freite.