La villamercedina conquistó la corona mundial Ligero de la OMB pero el pueblo de San Luis la erigió como su “reina”, brindándole el reconocimiento y el afecto constante. Alfonzo saldó la deuda que el boxeo sanluiseño tenía. Con los tres títulos conseguidos en los últimos 15 meses, el círculo se cerró y San Luis tiene dos “reyes” a quienes rendirles tributo. El otro, sin dudas, fue el mítico y legendario José María “Mono” Gatica.

Yohana Alfonzo y su cinturón que la proclama como campeona mundial de la OMB.

Yohana Alfonzo y su cinturón que la proclama como campeona mundial de la OMB.

Sin dudas que el boxeo está muy arraigado en Villa Mercedes. Gatica, el campeón sin corona, logró el cetro más preciado: la perpetuidad y el amor incondicional de su pueblo. Hoy, Yohana Alfonzo reedita esos sentimientos en su persona y además le dio a su ciudad y a la provincia, un título mundial. Una asignatura pendiente, una cuenta que ahora está saldada con el cinturón Ligero de la OMB conseguido por la “Leona”.

“A estos días los he vivido con mucha intensidad, el cariño de la gente para mi es algo hermoso después de haber entrenado tantos años. Decir que soy ‘campeona del mundo’ me cuesta. Es una palabra grande para mí, lo primero que pienso cuando me voy a dormir es en la pelea y la llegada a la ciudad”, señaló la campeona en diálogo con la Agencia de Noticias San Luis.

Las palabras de Alfonzo denotan humildad, condición necesaria para que un verdadero campeón transmita a la gente lo que genera arriba del ring. El reconocimiento del público, el afecto se recibe cuando el ciudadano común proyecta y se identifica con la persona y cuando esta alcanza un éxito deportivo, se produce esa simbiosis donde la multitud se alegra y festeja, no por el personaje, sino por la persona. Es ahí donde se lo toma como propio.

“La gente me regala cosas pequeñas pero que para mí tienen un valor único. Me siento más responsable. Cada pelea me fue marcando y ahora me doy cuenta que llegué a la cima porque no hay otro título como el del mundo”, dijo “la Belén”, entendiendo dónde está y lo que viene de aquí en adelante.

“Ahora viene una segunda etapa, quizás la última de mi carrera que es defender el título. Es la parte más difícil, la de mantenerse. Tengo pensado hacer dos defensas antes de que finalice el año. Esta es la segunda etapa de todo boxeador y quiero dejar a mi Villa Mercedes y San Luis en lo más alto”, aseguró.

A fuerza de sus puños, la boxeadora, se ganó el afecto y el cariño de los sanluiseños.

A fuerza de sus puños, la boxeadora, se ganó el afecto y el cariño de los sanluiseños.

Con sus 25 años, la flamante campeona del mundo a la hora de agradecer o acordarse de alguien, pone en primer lugar a Dios: “Porque es mi rey, si no hubiera sido por Él, a esto nunca lo hubiera logrado. Me da muchas fuerzas, me cuida en todo momento. La gloria y la honra es para Él, para mi familia que me ayudó siempre y para mi compañero Lucas (Villegas, su pareja y entrenador) con el que luchamos siempre desde abajo”.

Yohana Alfonzo comenzó a los 15 años, cuando pisó un gimnasio por primera vez, a instancias de su padre, que la apoyó desde el principio. Pasaron 11 años de su primera pelea amateur que ganó por nocaut.

“Siempre tuve una meta en cada pelea. Cuando llegué a una cifra determinada de combates, cumplí el sueño de ser boxeadora profesional y cuando uno logra algo siempre quiere más”.

Esas ganas de más la llevó a aprovechar la oportunidad que la vida le puso con la posibilidad de disputar un título mundial que finalmente ganó.

“Me prepare de la mejor manera: de lunes a lunes, entrenando tres turnos por día, dejando todo porque estaba entusiasmada. Salía a correr, realizaba guanteos, trate de ser responsable en cada entrenamiento”.

Ella dice que el cariño del pueblo de San Luis la sorprendió y la motiva para seguir. Consiguió lo que al “Mono” se le negó: un título. Alfonzo obtuvo tres en 15 meses. Está ganando el corazón de su pueblo. Gatica sonríe feliz desde el “Palacio”. El rey dejó a una reina en su lugar. El círculo se cerró.

Entrevista: Darío Barroso / Jorge Scivetti.

Nota y contenidista: Adolfo González.

Fotos y video: Luciano Grangetto / Douglas Cabrera.

Corrección: Mariano Pennisi.