“Nos sentimos apenados, estábamos todos juntos cuando nos enteramos de la noticia”, dijeron los integrantes del grupo que desarrolla la actividad en la capital puntana. Las declaraciones las hicieron a Agencia de Noticia San Luis, después que un chico pampeano encontrara la muerte cuando practicaba la disciplina urbana. 

Un disciplina que solo utiliza el cuerpo como movimiento.

Una disciplina que solo utiliza el cuerpo como movimiento.

La víctima fue Pablo Damián Bruno, un chico de 12 años que encontró la muerte cuando, según lo informaron las fuentes policiales, practicaba parkour en las alturas de un edificio abandonado (ex molino Werner) en la provincia de La Pampa. Se trata de una disciplina urbana en la que jóvenes se desplazan sobre diferentes terrenos usando solamente el cuerpo.

“Me pareció muy extraño que esto haya podido pasar, es decir, muere mucha más gente en otras situaciones como accidentes automovilísticos, o en la práctica de deportes profesionales como fútbol o basquet, a un ritmo de una persona por semana en todo el mundo. El parkour se basa en un entrenamiento físico y mental completo, con una filosofía de vida que trata la competencia con uno mismo, la igualdad, el trabajo en equipo y el cuidado de la naturaleza”, detalló el coordinador del grupo Parkour Nátura San Luis, Facundo Lucero.

Al mismo tiempo, envió las condolencias a la familia de Pablo y a sus compañeros de entrenamiento: “Entendemos el dolor y esperemos que esto sea de ayuda para concientizar a las personas de que nada es un juego y que los accidentes pueden ser fatales si no se practica con supervisión”.

Por otra parte, en la reflexión por el fallecimiento del joven pampeano, difundieron que la práctica es un método de desplazamiento que se basa en ser rápido, fluido, eficaz pero que siempre piensa en el cuidado de sí mismo. “Todo el mundo ve un lado del parkour, el que sale en las películas o televisión, el lado incorrecto. Intentamos demostrarle a la gente que su cuerpo es muy importante y que el movimiento lo es todo. Cuidamos nuestro cuerpo mejor que un deportista profesional. Lo usamos para transmitir lo que aprendemos, lo que somos”.

“El chico que murió, tenía más de dos años de experiencia. El lugar en donde se produjo el accidente estaba prohibido para entrenar, y era un acuerdo que había hecho el grupo de allá. Estaba prohibido debido a que el lugar estaba en muy malas condiciones, se caía a pedazos. Pablo fue a entrenar solo, y eso estuvo muy mal”, contó Facundo. Y aclaró además que los que practican son personas “meticulosas”, a las que les gusta “conocer lugares nuevos o abandonados” que nunca se aprueban para ser usados por medidas de seguridad.

Finalmente dijo: “Nosotros usamos lugares públicos para entrenar y a veces nos sentimos una molestia para las personas que concurren ahí, tenemos que invadir plazas o juegos para poder entrenar y no nos parece lo correcto. Creo que una solución para esto sería construir lugares adaptados para que podamos entrenar sin molestar a nadie”.

Nota: Catalina Ysaguirre.

Fotos: Parkour San Luis-Argentina (Facebook).