El exdefensor uruguayo, multicampeón con Independiente, pasó por San Luis.  Habló del trabajo formativo, del presente del club de Avellaneda y de lo que sintió cuando descendió a la “B” Nacional: “No podía creerlo”, dijo.

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Ricardo Elvio Pavoni pasó por San Luis y habló del fútbol formativo y de Independiente.

“La historia te dice que los grandes equipos que salieron campeones, defensivamente fueron fortísimos”. Es la opinión de Ricado Elvio “el Chivo” Pavoni, quien enumera la defensa del Independiente campeón del mundo en 1984 (Clausen, Villaverde, Trossero, Enrique, todos integraron en algún momento,  la Selección Argentina) o aquella del 73 (Comisso, el “Zurdo López, “Pancho” Sá y él mismo). Esta argumentación fue en respuesta al supuesto “paladar negro” de la gente de Independiente, con lo cual el legendario uruguayo, multicampeón con el “Rojo” de Avellaneda espetó: “Es un poco ‘verso’ esa afirmación”.

Así empezó la charla con el uruguayo de 71 años , tras su paso por San Luis, invitado a ver el Torneo de Fútbol Infanto-Juvenil que organizó el Ministerio de Deportes de la provincia.

Pavoni es palabra autorizada para hablar de Independiente: ganó 3 títulos nacionales, 9 internacionales (incluida la primera Copa Intercontinental del “Rojo”) más el mundial de 1974 con la selección uruguaya. Su presente está vinculado a la divisiones formativas del club de Avellaneda.

Estuvo también en el momento más duro del otrora “Rey de Copas”, cuando le tocó perder la categoría: “Sentí una angustia que, no sabía si hacer un análisis de lo que había pasado o llorar, y me quedé en el medio: no supe qué hacer”, se sinceró.

A pesar de la debacle que se veía venir, Pavoni, como tantos otros referentes históricos, tuvo que soportar a pie firme, semejante embate anímico.

“No podía creerlo”, continúa. “Te imaginás a uno, los amigos y compañeros que no siguieron ligados a Independiente te preguntan: ‘¿Che, que pasó?’ y no sabés que explicación darles. Fue difícil, porque hay una escalera de errores, no de una sola vez si no de muchos años y, lógicamente, eso hizo que llegue un momento en que se desbarranca todo y ya no lo podés parar”.

“La mayoría de los clubes grandes, gastan lo que no tienen en incorporaciones, sin echar mano a lo que tienen en divisiones inferiores. Independiente no es la excepción. Pero, paradójicamente, el Club en los últimos tiempos ha promovido a primera división muchos jóvenes valores. A pesar de ello, la inversión en ‘foráneos’ se mantiene sin grandes resultados”.

“Hoy, Independiente tiene dentro de su plantel profesional, 21 jugadores surgidos de sus divisiones inferiores”, se ufana Pavoni, pero el déficit futbolístico del Club sigue siendo grande, en comparación a esta cifra. “El Chivo” respondió con esta explicación:

“Antes vos tenías 11 jugadores titulares y 11 jugadores suplentes, más 3 o 4 pibes de inferiores; tenías un plantel de 25 jugadores. Hoy tenés: 18 titulares, 18 suplentes y 4 o 5 jugadores de formativas. Son 40 en el plantel de primera. Es problema de cantidad y de presupuesto, que hace que todo se complique”.

El uruguayo fue más analítico aún, siendo sus palabras no solo un problema que ocupa a Independiente, sino al fútbol argentino en general.

“Los números indican que el trabajo se hizo, pero el jugador necesita una etapa de maduración, que le haga ‘clic’ la cabeza. Hablemos de Federico Mancuello, por ejemplo: no andaba bien, se fue a Belgrano de Córdoba; vuelve y explota como jugador “.

“Hay una etapa de espera del jugador que necesita ese crecimiento mental, psicológico, para darse cuenta dónde está parado. Después viene el entrenador de primera división, que debe saber qué hacer con esos chicos, escapa al trabajo formativo, a lo nuestro. Al material se lo damos”, afirmó Pavoni.

“El entrenador de primera división, con semejante población de profesionales, debe bajar jugadores a trabajar con la reserva (esos que están a punto de surgir) y deben hacer fútbol, agregando otro problema al técnico de las formativas”, protesta “el Chivo”.

“Hace muchos  años, hubo un reglamento en donde decían que más de cuatro profesionales no podían bajar a la reserva, el resto tenían que ser todos jugadores de inferiores. Ahí tenías la posibilidad de mostrar, cómo se mostraron Ruiz Moreno, el ‘Bocha’ (Bochini), que salieron de esa ‘tercera’. Hoy en día ese reglamento ya no existe”.

“Otro problema tiene que ver con la tecnología y la posibilidad de ver qué jugadores hay de la ‘otra orilla’ o del ‘otro lado de la cordillera'”.

“Ves jugadores de cualquier parte de América, en cualquier momento, los dirigentes tienen más amplio el margen de elección. Sumale que, del exterior también tienen esa posibilidad y así como unos no llegan a primera, otros se van, muchas veces antes de tiempo”, sostuvo el ex lateral izquierdo.

“Esa tecnología que avanza, también destruye”, según la opinión de Pavoni.

“¿Cómo lo ‘destruyó’ a Independiente en ese aspecto?”, monologó Pavoni. “Te pregunto a vos: ¿Cuánto disfrutaste al ‘Kun’ Agüero? Nada, seis meses. Pusieron 30 millones de dólares y se lo llevaron. Eso atentó contra el crecimiento. Es muy fácil llevarse a un chico para afuera porque piensa que Independiente va a ser un escalón más, no busca la consolidación ni piensa que va a ser su medio de vida. El dirigente también piensa igual. Cuando trae jugadores, piensa en el valor de reventa. Todo esto destruye el desarrollo formativo”, puntualizó.

Independiente perdió el clásico frente a Racing y su técnico, Jorge Almirón, dejó el cargo.

“Hablé varias veces con él”, nos contó Ricardo Pavoni. “Es un ser muy sensible a la charla. Está convencido de lo que hace y quiere convencer a los jugadores. Para mí es un problema de convencimiento”, opinó. “El mensaje llega a los jugadores, el tema es si les entra”.

“Un entrenador debe saber que no es técnico de un equipo de metegol, que los tiene en una varilla y los maneja desde afuera. El jugador piensa, actúa, razona, ejecuta, todo de acuerdo a las circunstancias del partido”, sentenció quien jugara 11 años para los “Diablos Rojos”.

“Hay muchos jugadores que vienen a Independiente y que, en sus equipos, se tiraban a los pies y se embarraban. Creen que tienen que jugar bien acá y no es así. Si vinieron al Club es por lo que hicieron ahí. A veces el jugador, por el hecho que va a un equipo grande, cree que tiene que modificar su situación futbolística. Ahí esta el error: todos quieren jugar bien y no todos pueden hacerlo”, concluyó.

 

Nota: Adolfo González.

Fotos: Yanina Reviglio – Internet.