Con la firma de la homologación del convenio entre el Gobierno provincial y el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), dependiente de la UNESCO, San Luis dio un gran paso para el desarrollo del Instituto Provincial de Evaluación de la Calidad Educativa. Durante el acto, Margarita Poggi, directora del IIPE, aseguró: “La educación es un derecho humano fundamental, un bien público que debe ser atesorado por los ciudadanos”.

“Nuestra apuesta está en fortalecer el Estado, en este caso a través de este nuevo Instituto”, expresó Margarita Poggi, directora del IIPE-UNESCO.

“Nuestra apuesta está en fortalecer el Estado, en este caso a través de este nuevo Instituto”, expresó Margarita Poggi, directora del IIPE-UNESCO.

El gobernador de la Provincia, CPN Claudio Poggi rubricó el miércoles la homologación del convenio de colaboración con el IIPE-UNESCO Buenos Aires, por el cual el flamante Instituto Provincial de Evaluación de la Calidad Educativa (Ley Nº II-0905-2014) contará con el asesoramiento de la entidad internacional para el desarrollo de sus acciones.

Durante el acto de firma del convenio, que tuvo lugar en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo, y ante un auditorio colmado, Margarita Poggi, directora del IIPE-UNESCO, se refirió a diferentes aspectos de la educación, abordados desde la mirada del organismo internacional, que cuenta con una amplia trayectoria en este ámbito.

En una primera instancia, destacó: “Para nosotros, el Estado cumple un rol fundamental en distintos sectores, particularmente en el educativo. Nuestra apuesta está en fortalecer el Estado, en este caso a través de este nuevo Instituto”. Y explicó: “La idea central -en esta primera etapa- es la elaboración de un plan plurianual de evaluación, que le dé contenido y forma al mismo”.

A su vez, mencionó que la ley de creación del nuevo Instituto presenta ideas fuertes, como la de una ‘evaluación integral’ y la noción de ‘calidad educativa’. Sobre esta última, se refirió a un desarrollo propio de la UNESCO, vinculado a la ampliación de las dimensiones de esta noción, que durante mucho tiempo se redujo a dos aspectos:

Eficacia: en términos de lograr los objetivos que una política educativa se propone, que está en las normativas, o en los marcos curriculares que una nación o provincia define para el conjunto de un sistema educativo.

Eficiencia: como otra dimensión clave, a partir del uso adecuado de recursos (financieros, humanos, tiempo, entre otros).

En este sentido, explicó que a esta definición más tradicional, la UNESCO agregó otras dimensiones:

Relevancia: vinculado a cómo un proyecto educativo ayuda a desarrollar las capacidades de todos los estudiantes a lo largo de su trayectoria para que puedan participar en distintos ámbitos en su vida futura (estudios superiores, trabajo, entre otros).

Pertinencia: la adaptación que debe tener todo sistema educativo para atender a la diversidad de contextos e individuos. Y ejemplificó: “No hay dos chicos iguales, ni dos contextos iguales”.

Equidad: que tiene que ver con la igualdad de oportunidades, no solo para acceder a los distintos niveles de educación, sino para acceder al conocimiento.

La educación como un bien público:

Por último, Margarita Poggi sostuvo que la UNESCO plantea también un marco que rebasa estas dimensiones vinculadas a la calidad educativa, y que tiene que ver con la educación como derecho humano fundamental: una idea que el Gobierno provincial pregona en su política educativa. En este sentido, aseguró que el Estado tiene un rol central como garante de este derecho.

“En consecuencia, la evaluación educativa debe tomar estos nuevos desafíos”, dijo. Y reflexionó: “La evaluación es un acto de producción de conocimiento sobre algo, en este caso sobre el sistema educativo. Lejos está desde nuestra perspectiva adoptar cualquier sanción. La evaluación debe ser un insumo valioso para mejorar la calidad educativa”.

 

Fuente: Prensa ULP.

Foto: Axel Seleme.