La joven jugadora de La Toma se consagró campeona panamericana Sub 18 de pádel y fue recibida en su pueblo natal con una caravana que la acompañó y festejó el logro deportivo obtenido por Luciana, en México, donde obtuvo el título por parejas y por equipos con la selección argentina.

Luciana Escudero festeja el título obtenido

Luciana Escudero festeja el título obtenido

Los que estuvieron en México contaron que, tras la confirmación del título, corrió presurosa a abrazarse con su compañera, y que luego se le sumaron el  resto de jugadores para armar una pirámide albiceleste. También notaron que, una vez concluido el festejo, la “Lu” (como le dicen en La Toma) dirigió su mirada al cielo para dedicárselo a su hermano, ese ángel que ella sabe le da un plus cada vez que compite.

Un rato después, cuando terminó la entrega de medallas, salió de su festejo íntimo y habló con su familia a miles de kilómetros para contarles la inmensa alegría que sentía y para describirles esa dedicatoria especial que le salió del alma.

Pasan los años (ya tiene 18) pero sigue sin cambiar su forma de ser: introvertida, tímida, de perfil bajo. Desde pequeña, cuando empezó a descollar con la paleta, siempre fue renuente a las notas. Sin embargo, cada vez que ingresa a una cancha de pádel, se transforma, se potencia y siempre quiere más. Su actuación en México es una muestra cabal de esa metamorfosis deportiva. A las pruebas nos remitimos: terminó en lo más alto del podio a nivel panamericano en open Sub 18 y en equipos con la selección.

Todos los integrantes del seleccionado nacional festejan el título por equipos

Todos los integrantes del seleccionado nacional festejan el título por equipos

Luciana lo logró como integrante del seleccionado argentino de menores que, entre el 11 y el 16 de noviembre, disputó en el DF de México el VI Campeonato Panamericano de Pádel de Menores, representando a la Asociación de Pádel Argentino (APA).

La delegación argentina, a cargo de Marcelo Lupo y Jorge Nicolini, tuvo como integrantes a los actuales campeones mundiales juveniles, Gutiérrez-Chingotto y Tapia-Santellán, que consiguieron el título el año último en el Mundial de Menores de Pádel que se disputó en el Cenard. Por el lado femenino, también se destacaron las presencias de Osoro Ulrico y Oriana Medina, quienes fueron subcampeonas en el certamen ecuménico.

En medio de tantas estrellas, silenciosamente, Luciana se metió dentro de este grupo de notables juveniles que tiene el pádel argentino y, junto a Aranzazú, Osoro y Ulrich, consiguió el título panamericano.

Como antecedente previo, en octubre pasado formó parte de la selección de Menores de la Federación Argentina de Pádel que en Mallorca, España, disputó el I Encuentro Internacional organizado por la Federación Española de Pádel y FAP Argentina.

Decenas de familiares, amigos,y vecinos fueron a recibirla al ingreso del pueblo y la pasearon por las calles para mostrarle la alegría que les provocó su logro.

En medio de la recepción comunal, por un momento pareció que saldría de esa burbuja de intimidad que forma alrededor de sus seres queridos para abrazar a todo el mundo, pero inmediatamente volvió a su perfil subterráneo para agradecer la bienvenida y ponerse a pensar en su viaje al nacional de libres, donde competirá en segunda categoría para seguir haciendo historia, esta vez en tierras cordobesas.

Pero ese será otro capítulo, aunque cercano, de esta joven tomense que con talento y capacidad se pasea por el mundo, tomada de la mano del querubín al que en México le dedicó la medalla panamericana que orgullosa guarda en la habitación de su casa.