Este sábado tendrán lugar en las dos localidades  las procesiones y misas. A las 10:00 en Renca y a las 16:00 en la Villa de la Quebrada. Más de 150 mil personas ya visitaron la Quebrada.

Algunos llegan en colectivo hasta el pueblo, otros se movilizan en autos y otros  deciden peregrinar con un solo propósito: cumplir alguna promesa al cristo de la Quebrada.

Un santo milagroso y miles de personas rendidas a sus pies.

Un santo milagroso y miles de personas rendidas a sus pies.

Los devotos llegan desde distintos puntos del país para participar de los festejos en la localidad que tiene 600 habitantes. La fiesta del cristo de la Quebrada comienza el 1 de mayo y culmina el día 3, cuando los fieles alzan el crucifijo de unos 20 centímetros y recorren las calles del pueblo.

Matías es de San Rafael y llegó hoy a las 9.00 al pueblo, pero no es la primera vez que  recorre las calles de la Villa. Desde hace 25 años viene todos los años, asegura que no falta nunca. “Yo recuerdo que un año me vine de San Rafael en  bicicleta por una promesa, me acuerdo que ese año a mi mamá la estaban por operar y salió todo bien por eso yo quería cumplirle también al santito”, comenta Matías parado en el medio de la calle de donde solo se pueden divisar filas y filas de devotos.

Como Matías, Heriberto Medina también se confiesa un fiel devoto del Cristo de la Quebrada, asegura que viene todos los años con su familia.

La hora de la siesta siempre invita al mate,  Neli de esto es testigo. Sentada en la plaza principal con su equipo matero y con su hija y nietos rodeándola, ella comenta que siempre viene a la villa a cumplir con las promesas que le hace al santo patrono del pueblo. “Apenas llegué fui a la iglesia y después al calvario”, un ritual que Neli lleva adelante todos los años cuando el calendario marca los tres primeros días de mayo.

“Es hermosa ver la devoción que tiene la gente, pero tienen que entender que lo más importante son los sacramentos, la misa, la procesión”, comenta la hermana Lucía, mientras reparte un folleto con oraciones a la gente que se congregó en la plaza. El paseo público central es el  punto de encuentro donde los visitantes comparten una merienda, luego de recorrer cada una de las estaciones del vía crucis o caminar por las calles del pueblo para comprar algún recuerdo.

“Es hermosa ver la devoción que tiene la gente, pero tiene que entender que lo importante son los sacramentos, la misa, la procesión”, comenta la hermana Lucía.

“Es hermosa ver la devoción que tiene la gente, pero tiene que entender que lo importante son los sacramentos, la misa, la procesión”, comenta la hermana.

María Morales es de Mendoza, está apenada porque hoy no pudo subir al calvario. En su lugar fue su esposo a pedir por la salud de toda la familia y por el país. Con ojos vidriosos María confiesa que hace 28 años que no volvía  a la Villa. “Nada que ver a lo que yo vi años atrás, el pueblo creció. Nosotros vinimos cuando todo esto era campo y ahora las calles están asfaltadas, hay barrios, está todo muy lindo”, dice asombrada.

María confiesa que hace 28 años que no volvía  a la Villa.

María confiesa que hace 28 años que no volvía a la Villa.

Los días del santo provocan una cita ineludible. Los 600 habitantes de este pequeño pueblo conviven  en estos días de mayo con una multitud de voces que se hacen eco por las calles principales del pueblo. Sarmiento, que converge en  la rotonda de ingreso, la Avenida 9 de Julio más conocida como el  boullevard y la calle Belgrano que es la que desciende, albergan cientos de vendedores ambulantes cuyas voces compiten por ofrecer algún producto. La música de los que venden CD o elementos tecnológicos, se fusiona con  los colores que desprenden de la ropa que está expuesta en cada uno de los puestos y los olores de algún comedor que tiene en oferta el menú del día.

Como Darío que tiene una promoción de fiambres y embutidos a cien pesos. El asegura que al ser feriado el 1º y 2º de mayo hace que haya más gente en el pueblo. “Nosotros tenemos abierto todo el día”, comenta Darío quien llegó desde el Trapiche con toda su familia.

Los vendedores ambulantes ofrecen sus producto.

Los vendedores ambulantes ofrecen sus productos.

Miguel tiene su puesto de medias, casi en la entrada del pueblo justo al frente de la rotonda de ingreso.  “Yo soy un veterano acá en la villa todos los años religiosamente estoy acá”, confiesa el hombre de San Miguel que tuvo que recorrer kilómetros para armar su negocio. Aunque asegura que todo esfuerzo vale por que la gente compra. “Te lo puedo confirmar por que ando por todo el país”.

Como se preparan los anfitriones para recibir a los peregrinos

En su despacho, fiscalizando que todo marche a buen ritmo, la intendenta de Villa de la Quebrada, Stella Maris Lobo comenta que el pueblo se prepara unos días antes para recibir a la gente. “Te imaginás que es un pueblo pequeño y ayer la subcomisaría segunda nos comunicó que habían ingresado 73 mil”. Los vecinos tienen su ritual para esperar la fiesta que es una de las más concurridas de la provincia.

“Los vecinos del pueblo tenemos tradiciones, una semana antes los vecinos  comienzan a arreglar su casa, algunos las preparan para alquilarlas, otros para poner un negocios. Ellos ya saben los requerimientos básicos en donde se vende comida”, destaca Lobo.

La intendenta de Villa de La Quebrada, Stella Maris Lobo.

La intendenta de Villa de La Quebrada, Stella Maris Lobo.

Desde el municipio también se preparan para esta celebración. Con la limpieza por ejemplo se arman dos turnos: a la noche donde trabajan 63 personas y a la mañana. “Ellos trabajan para dejar todo limpio”, comentó la intendenta y agrega que trabajan en conjunto con los ministerios de Seguridad, Salud y Medioambiente.

Nota: Noelia Domínguez

Fotos: Jesica Flandes