A raíz de una cardiopatía congénita, una beba de una semana de vida debió ser sometida a una delicada intervención quirúrgica que revestía un alto riesgo. Sin embargo, dicha operación resultó exitosa y actualmente la pequeñita se recupera en la Maternidad Provincial “Dra. Teresita Baigorria”.

“Esta intervención, que se llevó a cabo el miércoles de la semana pasada –explicó la coordinadora de Políticas Sanitarias del Ministerio de Salud, Dra. Claudia Spagnuolo- fue programada debido a que la bebé presentaba una cardiopatía. Concretamente, entre las arterias pulmonar y la aorta existía una comunicación anormal, llamada ductus”.

Este cuadro causaba una mala circulación de la sangre que acusaba peligro de vida, tanto para la criatura como para su madre, Andrea Cardozo, de Justo Daract.

La Dra. Spagnuolo añadió: “Lo importante de este caso es que el diagnóstico fue prenatal, por lo que se pudo programar para que la beba naciera en la Maternidad Central, con todos los recaudos necesarios”.

Por su parte, Verónica Cardozo, la flamante mamá, contó: “Debido al inconveniente detectado, se debía acelerar el parto, por lo que el 21 de febrero a la medianoche nació mi hija, con 24 semanas de gestación y pesando 640 gr. Me advirtieron que tenía muy pocas posibilidades de vida, por lo que rogaba todo el tiempo y, gracias a Dios, mi hija hoy está recuperándose a pesar de lo delicada que fue la cirugía”.

Ya relajada y contenta, Andrea sonríe y orgullosa habla de su hija: “Se llama Venus Francesca Díaz Cardozo, mucho nombre para la muñequita que es aún”.

El ministro de Salud, Gastón Hissa, destacó: “El excelente trabajo realizado en este difícil cuadro, con una operación que suele ser frecuente en chicos más grandes, pero que en bebés es muy delicado, especialmente en prematuros. La cirugía estuvo a cargo del Dr. Daniel José, secundado por las doctoras Claudia Reynoso y Alicia Herrera”.

El funcionario recalcó, además: “Con casos como éste se nota la inversión que hace el Gobierno de San Luis en salud, contando con una maternidad modelo, equipada con aparatología de vanguardia y un factor humano con mucha vocación de servicio”.

Hissa resaltó: “En el caso de Francesca, se pone también de manifiesto la importancia de la detección precoz, que permite a los profesionales adelantarse en la asistencia y seguir trabajando en bajar los índices de la mortalidad materno-infantil, que es una de las principales metas del sistema de salud provincial”.