Hubo cerca de un centenar de personas. La ceremonia comenzó pasadas las 20:00 de este domingo y contó con la presencia de la ministra de Turismo y las Culturas, Celeste Sosa.

“Estamos aquí reunidos para pedir y agradecer la lluvia que fue y vendrá”, dijo Pascuala Carrizo Guaquinchay, jefa del Programa Culturas Originarias, quien destacó que se trata de una danza que tiene como finalidad el pedido de agua. “Aquí agradecemos bailando”, aseguró.

La actividad se desarrolló en la Comunidad Huarpe, ubicada a 150 km de la capital puntana y a pocos metros del límite con San Juan.

Danza acompañada por tormentas

Luego de iniciada la danza, comenzaron los relámpagos y truenos. Algunos residentes del lugar opinaron que posiblemente el agua llegaría a la madrugada. Otros, en cambio, aseguraron que para que el agua recayera sobre suelo huarpe, había que terminar la ofrenda y bailar hasta que la vela se consumiera.

Huarpes y ranqueles

De la actividad participó el lonko de la Comunidad Ranquel, Daniel Sandoval, y el cacique de la Comunidad Huarpe, Miguel Calderón. Ambos estuvieron acompañados de su gente.

Entre cuecas y gatos

Carli Quiroga, acompañado por Diego Sosa de San Luis, pertenecientes al Elenco Estable de Cultura, fueron los encargados de ponerle música a la velada que culminó pasada la medianoche.

Esperando las primeras gotas

Muchos, luego de bailar por más de cuatro horas, se sentaron a esperar por el agua. Los relámpagos y truenos se hacían sentir en la zona.

Nota: Lucas Ojeda – Prensa Ministerio de Turismo y las Culturas