Los técnicos del Plan Cultivando Nuestra Tierra, que lleva adelante el Ministerio del Campo y por el que ya se llevan realizadas 143 huertas en toda la provincia, elaboraron un informe con distintas recomendaciones para realizar los trasplantes en las huertas por la llegada de la temporada primavera/verano.

Desde el Plan Cultivando Nuestra Tierra ya se realizaron 143 huertas

Desde el Plan Cultivando Nuestra Tierra ya se realizaron 143 huertas

En primer lugar, se recomienda realizar el labrado de suelo con pala realizando cortes de unos cinco cm, y deslizar y no invertir el pan de tierra, ya que el mayor contenido de nutrientes se encuentran en los primeros centímetros del perfil del suelo. A su vez, se debe utilizar el rastrillo para desmoronar los terrones y quitar residuos (papeles, piedras, etc.) logrando que el suelo quede blando, limpio y nivelado, esto permite una mejor disponibilidad de nutrientes y agua para los vegetales, y de ser necesario utilizar la azada para formar surcos.

El calendario de las especies de primavera-verano son las siguientes:

ESPECIE DISNTACIA ENTRE PLANTAS (en cm)
Acelga 15×70
Berenjena 40×70
Lechuga 20×40
Maíz 30×70
Melón 90×120
Zapallo 150×250
Pimiento 40×70
Tomate 20×100
Zanahoria 5×40
Zapallito 100×100

En el caso de las semillas grandes, se las debe colocar directamente en el suelo (siembra directa) previamente demarcado el terreno con estacas e hilos. De acuerdo a las distancias del calendario de siembra, a una profundidad de dos veces el diámetro de la semilla, que generalmente no supera los 3 cm de profundidad.

Con las semillas pequeñas, se deben realizar en almácigos, colocando las semillas en bandejas o  recipientes (vasos, cajones, etc.) con tierra abonada y riego adecuado. De esta manera, se las protege de temperaturas extremas para su posterior trasplante y con esto se asegura la germinación y la uniformidad en la huerta. El trasplante se realiza cuando la planta tiene tres o más hojas para su mejor adaptación y desarrollo más favorable.

Con respecto al riego, se debe realizar durante la mañana temprano (preferentemente de 07:00 a 09:00) y por las tardes (preferentemente después de las 19:00) cuando ya baje el sol, para evitar las altas temperaturas, y de esta manera la planta no pierde agua por evapotranspiración.

Otras prácticas a tener en cuenta

En el desmalezado, se deben quitar las malas hierbas de raíz y, si es en forma manual, el terreno debe permanecer húmedo para que el mismo sea práctico y efectivo. De este modo, se logra evitar competencia por los nutrientes y dar una mayor penetración de luz a las hortalizas.

En especies como la lechuga, acelga y espinaca, que son más vulnerables a la prefloración, se debe realizar el desflore para favorecer el desarrollo de las hojas.

Para cuidar la fertilidad del suelo se pueden realizar rotaciones, es decir, alternar diferentes hortalizas. Un ciclo se hace hortaliza de hoja (lechuga, acelga, espinaca), y el siguiente hortaliza de raíz (zanahoria, remolacha, etc.) u hortaliza de fruto (tomate, pimiento, berenjena). También se pueden realizar aportes con humus (tierra hecha a base de desechos orgánicos) obtenida del compost.

El compost se puede realizar en un pozo o recipiente con pequeños orificios, para aireación correcta, después se debe colocar tierra con restos de cáscaras de frutas, verduras, huevos, hojas, etc.  Luego hay que mezclar los materiales, que deben mantenerse húmedos para que la descomposición de los desechos orgánicos se lleve a cabo por lombrices y microorganismos, obteniendo así el humus.

Nota y foto: Federico Berardo – Oficina de Prensa Ministerio del Campo.