Con frecuencia, cuando las personas  se enamoran sienten mariposas en el estómago, se llenan de ansiedad y hasta pueden variar sus comportamientos diarios sin saber a qué se debe. Esto es producido por una hormona.

Esta hormona la que hace que actuemos química  y no sentimentalmente

Esta hormona la que hace que actuemos química y no sentimentalmente

La responsable del enamoramiento es una hormona conocida por algunos como la molécula del amor, hormona de los mimos o molécula afrodisíaca.

Su nombre científico es oxitocina y se libera  en el cerebro, en grandes cantidades durante el parto y el orgasmo, con un simple abrazo, una caricia, un beso o curiosamente consumiendo chocolate.

Esta es una hormona segregada por el hipotálamo y almacenada en una de las glándulas del cerebro, el lóbulo posterior de la hipófisis.

Cuando la oxitociona está presenté en la sangre, se desencadena en el cerebro una serie de reacciones favorecedoras para el comportamiento de las personas, ya que potencia las relaciones humanas. Se libera con mayor frecuencia cuando las personas, tanto hombres como mujeres, están enamoradas.

En realidad es esta hormona la que  hace que actuemos química (y no sentimentalmente) como románticos, que sintamos mariposas en el estómago, que tengamos mayor confianza en nosotros mismos y en los demás, es decir, que seamos más amables y confiados.

Por lo tanto, el enamoramiento es un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral y se difunde al sistema endócrino, a todo el cuerpo, lo que serviría para justificar muchos comportamientos humanos. Por ejemplo, cuando una persona  nos parezca mal educada o mal humorada podremos decir que sus niveles de oxitocina no son los mejores.

Nota: Emilce Martínez

Foto: Web