Marcos y Leandro Mattar  a bordo del legendario Renault 18 lideran el rally del Caldén que disputa por caminos de Nueva Galia, emplearon un tiempo de 39 minutos, 30 segundos 8 décimas para recorrer los 89,4 Km.

Miguel Baldoni, Daniel Bassi y Marcos Salvagno eran los candidatos a ganar el Rally del Caldén  pero debieron abandonar en la primera prueba especial, quedando la clase A y la general del Rally en poder de los Hermanos Mattar, ya que el otro sobreviviente Pablo Rasso no pudo finalizar la última prueba y debió hacer abandono.

Luciano Vidal dejó de ser una promesa para ser una realidad ya que con un andar impresionante coloco a su VW Gol de la clase N6 en el segundo lugar de la general, Nicolas Gugliermo es el segundo en la clase N 6, el representante de San Juan Oscar Royon se ubicó en el tercer lugar.

El piloto de Villa Dolores Ricardo Luna se adjudica la clase N7 con el VW Gol, Hugo Sanmartino navegado por su hijo Ezequiel son los segundos y el actual campeón de la categoría Franco Oste es el tercero.

Matías Varas navegado por Camila López marcan el rumbo en la clase N2, el Doctor Sergio Oste navegado por su hija Natalie son los escoltas con el Peugeot 206.

De las 29 máquinas que partieron en la mañana solo arribaron 16 al final de la etapa, mañana la competencia se pone en marcha a las 9:28 desde el predio El Caldén.

La otra atracción del rally son los cuadriciclos que impresionaron a los espectadores que seguían a la vera del camino la competencia, Gastón Gonzalez el piloto que compite en el Rally Dakar se impuso con un andar impresionante, Javier Acinas el múltiple Campeón Argentino es el segundo y Javier Sánchez ocupa el tercer lugar.

Acinas deja huellas en su andar en cuatriciclos

Acinas deja huellas en su andar en cuatriciclos

Baldoni abandonó en la especial

Baldoni abandonó en la especial

Bassi también abandonó

Bassi también abandonó

Mattar y una carrera única

Mattar y una carrera única

Los hermanos lideran Mattar

Los hermanos lideran 

Luciano Vidal dejó de ser una promesa para ser una realidad

Luciano Vidal dejó de ser una promesa para ser una realidad