A partir de las 21:30, con el arbitraje de la dupla Martínez – Córdoba, El Chorrillero recibe en el Ave Fénix a “los naranjas mendocinos”. Las novedades y la previa del cotejo, donde el Viento busca recuperar el buen juego que mostró en el debut del Torneo Federal, por la cuarta fecha de la División Cuyo.

El Chorrillero juega esta noche su segundo partido de Local, frente al Centro Deportivo Rivadavia de Mendoza, por la cuarta fecha de la División Cuyo del Torneo Federal de Básquet.

El partido dará comienzo a las 21:30 hs. y se espera que la gente acompañe en gran número como lo hizo en el partido debut.

Las autoridades del club de Juana Koslay han repartido entradas en las escuelas de la zona y; como en todo el torneo, cada vez que el Viento juegue de Local, los chicos y chicas de los clubes y escuelas de básquetbol de toda la provincia entran gratis, debiendo asistir acompañados por algún profesor o dirigente, con sus ropas identificatorias, a fin de ubicarlos en un lugar preferencial.

Los “naranjas” vienen de ganarle a Anzorena por 94 a 81 con una gran actuación del base Nahuel Jerez, quien aportó 27 tantos, y será una de las claves del equipo que dirige Fernando Minelli.

El elenco puntano, tras su derrota inesperada 83-75 con Atenas en calidad de visitante, hizo mucho básquet durante la semana; tratando de recuperar el volumen de juego que no tuvo frente a los apaches, haciendo hincapié, su entrenador, en los pases y la selección de los lanzamientos.

En la noche del miércoles, el escolta Guillermo Giuliodori, volvió a resentirse del tobillo que lo había dejado fuera del partido inaugural, por lo que se prevé, no estaría dentro del equipo.

La mañana del jueves fue la última práctica, quedando el plantel libre hasta las 11:00hs. del viernes para la sesión de lanzamientos final y la posterior charla técnica.

José Luis Pestuggia remarcó constantemente durante la semana la actitud positiva frente a la adversidad (cuando las cosas no salen) y la concentración como los pilares donde debe apoyarse el grupo para buscar un resultado favorable frente a un rival que, seguramente, propondrá características de juego similares a las de su vencedor, por lo tanto tendrá que salir muy atento para no cometer los mismos errores; buscando imponer el peso de sus individualidades y el juego que ellos puedan generar (Arese, Bulchi, Prego, por citar ejemplos).

El Chorrillero y Rivadavia, con realidades distintas pero con un objetivo común: ganar; promesa entonces de buen espectáculo.

 El Chorrillero

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Foto: prensa El Chorrillero