En un taller efectuado en Escuela Pública Digital (EPD) ‘Albert Einstein’, alumnos y familiares experimentaron las ciencias naturales con elementos de uso cotidiano.

La Universidad de La Punta (ULP) capacita a docentes para encarar la enseñanza de la ciencia de manera más sencilla, una ciencia menos dura para llegar a los chicos. Y en ese camino integra también los papás. El profesor Julio Gun encabeza la ‘Ciencia de supermercado’, que desde el título indica que el conocimiento científico también puede generarse en casa. La actividad se desplegó el fin de semana pasado en la escuela digital ‘Albert Einstein’. El viernes se trabajó con los chicos y sus papás, y el sábado se brindó un taller para docentes.

Durante 2 horas, 12 alumnos y sus papás, entre sonrisas, concentración e intercambio de opiniones, con materiales que se pueden conseguir en cualquier almacén aprendieron sobre química, física y otras disciplinas. “Apagamos una vela con ondas sonoras, aprendimos cómo se forman los remolinos y lo más interesante fue cuando con sorbetes, plastilina y cinta adhesiva hicimos un instrumento musical. Nunca me había divertido tanto en una clase”, manifestó la pequeña Lucía Gatica (9).

Su compañera Nuria Agüero (9) agregó que lo que más le llamó la atención fue aprender a hacer remolinos. “Con dos botellas unidas por el pico y un poco de agua, girándolas, formamos remolinos y se puede ver cómo el agua pasa de una botella a otra por los costados, y el aire por el medio. Me encantó aprender así. Fue muy divertido jugar con todas estas cosas y ahora en casa voy a seguir con estos experimentos”, aseguró.

Gun en esta propuesta aborda temáticas como el cuerpo humano, las plantas, el agua, el aire, el ambiente, el calentamiento global, el efecto invernadero y la meteorología, siempre desde un lenguaje sencillo, preciso, adaptado a los más pequeños. Y con los docentes el espíritu es el mismo. “Nosotros capacitamos a los docentes para que le enseñen a los alumnos. Y ahora hacemos esto con la familia para que los padres sepan de qué se trata y aporten a la causa. Entre todos tenemos que lograr que más chicos en San Luis quieran seguir carreras tecnológicas”, explicó el especialista. Y precisó que el taller para padres y chicos “surgió con el objetivo de cerrar un círculo”.

El profesor señaló que el afecto es un instrumento importante para enseñar porque motiva a los chicos, y con la motivación se logra captar la atención de los pequeños para brindarles información. También resaltó la experiencia concreta y el ingrediente lúdico como aliados a la hora de enseñar. “El conocimiento lo fijamos por medio de la actividad práctica, es decir, con el juego, porque es lo que les produce placer. La idea es educar pasándola bien”.

Informes: ciu@ulp.edu.ar

Papás y alumnos aprendieron que se puede hacer ciencia en casa.

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